“Bombas al Congreso” y apoyo al cierre de la Corte, la crisis institucional que desataron los Bolsonaro

En medio del escándalo en Brasil por los dichos del presidente Jair Bolsonaro contra el Congreso, su hijo Eduardo bromeó sobre la posibilidad de que cayera “una bomba” en el Parlamento de ese país. La misma frase había sido pronunciada por el mandatario ultraderechista en 2018 y resurgió luego de que apoyara una movilización para reclamar el cierre del Congreso y del Supremo Tribunal Federal. Ese gesto fue interpretado por muchos como un “autogolpe” y hasta sus aliados salieron en defensa de la división de poderes.

“Vos crees que los brasileños llorarían si una bomba impactara en el Congreso”, fue la frase del diputado Bolsonaro, quien respondió de esta forma al post de una periodista local que había citado un video de su padre. Allí, el presidente decía estar “seguro de que habría fiesta en Brasil” si eso ocurría.

Las nuevas denuncias contra Bolsonaro sobre la calidad institucional del país detonaron esta vez por la publicación en su Whatsapp de un video para arengar la marcha contra el Congreso, convocada por su sector político para el 15 de marzo.

Con una música épica de fondo, el video muestra escenas del atentado que sufrió durante la campaña electoral de 2018 y en el que es presentado como un héroe que “desafió a los poderosos” y “casi murió” por los brasileños. La convocatoria se llama “15 de marzo Capitán Bolsonaro/General Heleno. Brasil es nuestro y no de los políticos de siempre.”

La manifestación fue convocada por sectores bolsonaristas, muchos de ellos parlamentarios, luego de que el ministro de Seguridad Institucional, general Augusto Heleno, acusara al Congreso de recurrir a la extorsión para negociar el Presupuesto. En medio de la polémica, el mandatario defendió su publicación al asegurar que había sido en su Whatsapp “de uso personal”. “Cualquier especulación fuera de ese contexto son intentos rastreros de hacer tumultos en la República”, dijo.

El impacto de la publicación y el pedido de juicio político

Fue tal el rechazo que generó su publicación, que miembros del Partido Social Liberal y ex aliados del entorno de Bolsonaro adelantaron que propondrán el juicio político del jefe del Estado por crimen de responsabilidad contra la separación de poderes.

El respaldo de Bolsonaro a ese video terminó por unir además a la oposición. Tanto el expresidente Fernando Henrique Cardoso como Luiz Inácio Lula da Silva se hicieron eco del rechazo.

“Bolsonaro y el general Heleno están provocando manifestaciones contra la democracia, la constitución y las instituciones, en otro gesto autoritario de quienes atacan la libertad y los derechos todos los días”, denunció Lula. El expresidente señaló además que era “urgente” que el Congreso Nacional, las instituciones y la sociedad “se opongan a otro ataque más para defender la democracia”.

Por su parte, Cardoso habló de una “crisis institucional de consecuencias gravísimas. “Guardar silencio sería estar de acuerdo. Es mejor gritar mientras tienes voz, incluso en Carnaval”, aseguró.

La Orden de Abogados de Brasil explicó por su parte que existen bases para un juicio político por atentar contra la democracia por la acción de Bolsonaro.

Lo que dijeron desde el Congreso y el STF

En una respuesta velada a Bolsonaro, el presidente de la Cámara Baja, Rodrigo Maia, afirmó por su parte que “el respeto a las instituciones democráticas” debe estar por “encima de todo”.

“Crear tensión institucional no ayuda al país a evolucionar. Somos nosotros, autoridades, que tenemos que dar el ejemplo de respeto a las instituciones y al orden constitucional. Brasil necesita de paz y responsabilidad para progresar”, afirmó Maia, sin citar directamente a Bolsonaro.

Desde el Tribunal Supremo de Brasil, el magistrado Gilmar Mendes, uno de los once que integran la máxima corte, aseguró que la “armonía y el respeto” entre los tres poderes son los pilares del Estado democrático de Derecho, “independientemente de los gobernantes de hoy y de mañana”.