Bolsonaro se autocondecoró con una medalla por su política indígena

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se autocondecoró con la Medalla al Mérito Indigenista entregada por el Ministerio de Justicia, pese ser un activista en contra de la ampliación de derechos de los pueblos originarios, oponerse a la demarcación de tierras a favor de estas comunidades e impulsar la industria minera dentro de las reservas. En los últimos días, incluso, el mandatario brasileño dijo que los indígenas “quieren evolucionar para poder ser un ser humano igual a nosotros”.

El premio fue publicado en el Diario Oficial de la Unión y fue obra del ministro de Justicia, Anderson Gomes, que habitualmente concede las medallas a dirigentes e instituciones. La medalla fue entregada a Bolsonaro como “reconocimiento por los servicios relevantes de carácter altruista relacionados al bienestar y la defensa de las comunidades indígenas”.

El premio fue instituido por la dictadura militar brasileña en 1972, cuando Brasil iniciaba una amplia deforestación para la construcción de la carretera transamazónica y ordenaba la población de la selva amazónica de hacendados del sur del país para el inicio del agronegocio en la mayor selva sudamericana.

Repudio y rechazo

El premio fue rechazado en la justicia por la Articulación de los Pueblos Indígenas, entidad que denunció a Bolsonaro ante el tribunal internacional de La Haya por su incentivo a que tierras ancestrales sean usurpadas por parte de grupos de mineros ilegales (garimpeiros) en la selva amazónica.

Política antiindígena de Bolsonaro

El presidente envió al Congreso un proyecto de ley para explotar la minería en tierras indígenas -que ya tiene carácter de urgente en la Cámara de Diputados- bajo el argumento que faltarán minerales para fertilizantes del agronegocio a raíz de las sanciones comerciales mundiales contra Rusia por haber invadido a su vecino Ucrania.

Bolsonaro tiene una serie de declaraciones antiindigenistas con las cuales hizo campaña electoral, como la oposición a que se entregaran las tierras a los pueblos originarios como lo determina la Constitución de 1988.

En 1998, siendo diputado, el actual mandatario lamentó que los conquistadores portugueses y los militares brasileños no hayan diezmado a las poblaciones originarias para permitir la explotación económica de las tierras ancestrales.

“Vale una observación en este momento: realmente la caballería brasileña fue muy incapaz. Muy competente fue la caballería estadounidense, que diezmó a los indígenas en el pasado y hoy no tienen ese problema en el país”, afirmó el excapitán del Ejército, líder de la ultraderecha brasileña.

Además de Bolsonaro, fueron premiados por el Ministerio de Justicia las ministras Tereza Cristina Dias (Agricultura), Damares Alves (Mujer Familia y Derechos Humanos) y el general retirado Augusto Heleno, titular de la cartera del Gabinete de Seguridad Institucional.