Bolsonaro reivindicó a las FFAA: afirmó que son las que deciden si hay democracia o dictadura

En medio de masivas protestas en su contra por el manejo de la pandemia, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, afirmó este lunes que quien garantiza una democracia o una dictadura son las Fuerzas Armadas de un país y definió a los militares como “ el último obstáculo al socialismo”. Además, se incluyó a sí mismo como miembro de las Fuerzas al hacer esa afirmación. Las declaraciones del mandatario, quien más de una vez defendió los golpes de Estado que vivió su país, desató una ola de críticas entre juristas y líderes políticos.

“Quien decide si un pueblo va a vivir en democracia o dictadura son sus Fuerzas Armadas. No hay dictadura en la que las Fuerzas Armadas no apoyan”, remarcó Bolsonaro a un grupo de simpatizantes afuera del Palacio da Alvorada, la residencia presidencial.

Bolsonaro, excapitán de reserva y admirador de la dictadura que gobernó el país entre 1964 y 1985, criticó a sus predecesores por haber descuidado a las Fuerzas Armadas, en momentos en los que el país está centrado en el comienzo de la vacunación contra la covid-19 y el agravamiento de la segunda ola de la pandemia.

“¿Por qué ‘chatarrearon’ las Fuerzas Armadas a lo largo de 20 años? Porque nosotros, los militares, somos el último obstáculo para el socialismo“, aseveró Bolsonaro, después de haber rezado con sus simpatizantes, que todos los días suelen esperar su salida de la residencia presidencial.

“En Brasil tenemos todavía libertad. Si nosotros no reconocemos el valor de esos hombres y mujeres todo puede cambiar. Imaginen a (Fernando) Haddad en mi lugar, ¿cómo estarían las Fuerzas Armadas?”, cuestionó el mandatario sobre su rival político del Partido de los Trabajadores en el pleito electoral de 2018.

Lejos de agradecer, criticó a Maduro por la ayuda en Manaos

Las frases que levantaron la polémica llegaron en un breve discurso del mandatario, en el que despreció el envío de oxígeno de su par venezolano, Nicolás Maduro, para la ciudad de Manaos, actualmente sumida en un dramático colapso sanitario por la pandemia.

“Ahora dicen que Venezuela está suministrando oxígeno para Manaos. Es por White Martins, que es una empresa multinacional que está allá también. Ahora, si Maduro quiere suministrar oxígeno para nosotros, vamos a recibirlo sin problema alguno”, comentó Bolsonaro, quien luego provocó a Maduro. 

“Ahora, él podría dar auxilio de emergencia para su pueblo también. Con el salario mínimo de allá ni se compra medio kilo de arroz”, afirmó el jefe de Estado en referencia al subsidio de 600 reales (unos 120 dólares) mensuales entregados a los trabajadores independientes y mujeres cabeza de familia durante la pandemia.

Venezuela envió a Brasil 136.000 litros de tubos de oxígeno, que se cargaron en seis camiones, para abastecer a Manaos, la ciudad de 2,2 millones de habitantes donde colapsaron los hospitales. 

En paralelo, Bolsonaro volvió a desentenderse de la crisis humanitaria que se vive en Manaos y culpó a los “estados y municipios” por sus situaciones sanitarias: “Un día van a decir que faltan curitas en Río de Janeiro y me van a culpar a mí”, aseguró.

Maduro dijo el domingo que la situación en Manaos era un “escándalo” y que “Venezuela extendía su mano solidaria al pueblo de Amazonas”. El mandatario ultraderechista ironizó sobre el envío, pero en última instancia se mostró dispuesto a recibir la carga. 

“Veo unos idiotas ahí elogiando: ‘mire a Maduro que corazón tan grande tiene’. Realmente, de aquel tamaño, 200 kilos y dos metros de altura, el corazón de él debe ser muy grande. Pero nada más allá de eso“, apuntó sobre el final contra su par venezolano. 

En su mira también cayó el gobernador paulista, Joao Doria, su exaliado, quien hizo un acuerdo para adquirir la CoronaVac, del laboratorio chino Sinovac, la única vacuna presente hoy en Brasil, con 6 millones de dosis.

Las críticas hacia Bolsonaro

Los dichos de Bolsonaro fueron rápidamente cuestionados por juristas y líderes políticos. 

El presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, calificó como “grave” el comentario de Bolsonaro y defendió el fortalecimiento de las instituciones democráticas brasileñas.

“El presidente flirtea una vez más con el recrudecimiento en la relación con las instituciones, lo cual es muy grave. Es una frase recurrente, muy cerca de irrespetar la Constitución brasileña“, dijo Maia al periódico “O Estado de Sao Paulo”.

Por su parte, Gleisi Hoffmann, presidenta del opositor Partido de los Trabajadores (PT), liderado por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, acusó a Bolsonaro de “coquetear con el autoritarismo”.

“Acorralado por su incompetencia en proteger al pueblo, Bolsonaro vuelve a las bravatas ideológicas y coquetea con el autoritarismo. Las Fuerzas Armadas no deciden sobre nuestra democracia, son subordinadas al Presidente y a la Constitución”, dijo en un mensaje subido en su Twitter.

“Vivimos en una democracia y amenazas deben ser refutadas vehementemente”, completó Hoffmann.

Doria también criticó criticó la “índole autoritaria” del presidente y le pidió que deje de hablar en esos términos.  “Su índole autoritaria tiene el repudio de los brasileños de bien, que condenan su intento de violar nuestra Constitución. Cállate, Bolsonaro”, publicó en su cuenta de Twitter el gobernador paulista, uno de los principales adversarios de Bolsonaro en el campo conservador.

En el mensaje, publicado en portugués e inglés, Doria agregó que “Bolsonaro vuelve a amenazar la democracia de Brasil” y cargó además contra “la incompetencia generalizada de su Gobierno desastroso”.