Bolsonaro pidió terminar con la “sumisión ideológica” y la “ideología de género” y reafirmó la tenencia de armas

En la ceremonia de investidura presidencial, el ultraderechista Jair Bolsonaro llamó a crear un “pacto nacional” para superar “la mayor crisis moral y ética de la historia” como se refirió entre otras cosas a las ideas de izquierda y de género. Desde el Congreso en Brasilia, el capitán retirado brindó un discurso con una fuerte impronta conservadora y fascista, como lo hizo durante toda su campaña. Sus principales frases.

“Primero quiero agradecer a Dios por estar vivo, que a través de las manos y profesionales de la Santa Casa de Juiz de Fora operó el verdadero milagro”.

“Aprovecho este momento solemne y convoco a cada uno de los congresistas a ayudarme en la misión de restaurar y volver a erguir nuestra patria, liberándola definitivamente del yugo de la corrupción, la criminalidad, de la irresponsabilidad económica y la sumisión ideológica“.

“Vamos a unir al pueblo, a valorar la familia, respetar las religiones y nuestras tradiciones judeo-cristianas, combatir la ideología de género, conservando nuestros valores”.

“Brasil volverá a ser un país libre de amarras ideológicas“.

 “Pretendo distribuir el poder de forma progresiva, responsable y consciente, de Brasilia hacia Brasil, del poder central para estados y municipios”.

“Mi campaña electoral atendió al llamado de las calles y forjó el compromiso de colocar a Brasil por encima de todo y a Dios por encima de todos“.

“Reafirmo mi compromiso de construir una sociedad sin discriminación ni división”.

“El ciudadano de bien merece disponer de los medios para defenderse, respetando el referéndum de 2005, cuando optó, en las urnas, por el derecho a la legítima defensa”.

“Contamos con el apoyo del Congreso Nacional para dar el respaldo jurídico a los policías para realizar su trabajo. ¡Ellos merecen y deben ser respetados!”.

“Nuestras Fuerzas Armadas tendrán las condiciones necesarias para cumplir su misión constitucional de defensa de la soberanía, del territorio nacional y de las instituciones democráticas, manteniendo sus capacidades disuasorias para resguardar nuestra soberanía y proteger nuestras fronteras”.

“Montamos nuestro equipo de forma técnica, sin el tradicional bies político que hizo nuestro Estado ineficiente y corrupto”.

“En la economía traeremos la marca de la confianza, del interés nacional, del libre mercado y de la eficiencia”.

“En ese proceso de recuperación del crecimiento, el sector agropecuario seguirá desempeñando un papel decisivo, en perfecta armonía con la preservación del medio ambiente”.

“La construcción de una nación más justa y desarrollada requiere la ruptura con prácticas que se mostraron nefastas para todos nosotros, manchando la clase política y atrasando el progreso”.

“La irresponsabilidad nos condujo a la mayor crisis ética, moral y económica de nuestra historia”.

“La política externa retomará su papel en la defensa de la soberanía, en la construcción de la grandeza y en el fomento al desarrollo de Brasil”.