Bolsonaro en la mira de la Justicia por el escándalo de los candidatos “fantasma”

La Justicia brasileña abrió una investigación contra el ultraderechista Jair Bolsonaro y su familia para indagar sobre las transferencias de dinero a candidatos locales y regionales “fantasma”, que involucra a uno de sus ministros más importantes, el secretario general de la Presidencia Gustavo Bebbiano. El ministro está acusado de haber desviado más de 100 mil sólares en 2018 cuando fue uno de los responsables de la campaña del Partido Social Liberal (PSL), cuyo candidato presidencial era el capitán retirado del Ejército.

El asunto tiene su origen en una investigación del diario Folha de Sao Paulo, que afirma que el PSL habría financiado diferentes “candidaturas fantasma” para las elecciones de octubre pasado. El diario informó, el fin de semana pasado, que el PSL transfirió 130.000 dólares a un candidato a un legislador estatal de Pernambuco que obtuvo apenas 274 votos. Otro informe encontró que el ministro de Turismo, Marcelo Alvario Antonio, un incondicional del partido de Bolsonaro, envió dinero a cuatro presuntos candidatos “fachada” en Minas Gerais.

Bebianno intentó minimizar la crisis y afirmó que había conversado varias veces con el presidente antes de que este saliera del hospital de Sao Paulo donde se le retiró la bolsa de colostomía que cargaba desde el atentado con puñal que sufrió en septiembre pasado. “No existe ninguna crisis. Solo hoy hablé tres veces con el presidente (Bolsonaro)” a través de mensajes por Whatsapp, dijo Bebianno

Sin embargo, el mismo día que fue dado de alta el presidente intentó desligarse de lo sucedido. Ya determiné a la Policía Federal para que abra un caso para investigar”, afirmó el ex militar que pareció soltarle la mano al funcionario con tal de limpiar su imagen.

Poco antes, el hijo del mandatario, el concejal de Rio de Janeiro Carlos Bolsonaro, ya había desmentido al ministro en Twitter, e incluso publicó un audio en el que aparentemente Bolsonaro le dice a Bebianno por teléfono que no puede hablar sobre las denuncias en cuestión.

Este escándalo se da en momentos en que el ultraderechista intenta lanzar una reforma conservadora de las jubilaciones, que busca establecer una edad mínima de 62 años para las mujeres y de 65 para las hombres, con un período de transición de 12 años. “Me gustaría no hacer ninguna reforma de las jubilaciones, pero estamos obligados a hacerla, porque, en caso contrario, Brasil quebrará en 2022 o 2023”, afirmó Bolsonaro, cuyo liderazgo fue luego puesto en duda por un aliado importante.

El presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Rodrigo Maia, afirmó este jueves que el presidente está utilizando a su familia en lugar de “liderar una solución” para la crisis generada por las denuncias.

“El gobierno está maximizando un problema y esto lo complica, genera inseguridad, porque la impresión que da es que el presidente está usando a su hijo para pedirle a Bebianno que renuncie. ¿Él es el presidente de la República, o no? No es más un diputado, ni presidente de una asociación de militares. Entonces si tiene algún problema, tiene que comandar la solución, no puede, desde mi punto de vista, mezclar a la familia, porque termina generando inseguridad”, lo cruzó Maia.

Esta no es la única denuncia por corrupción que cerca a la familia Bolsonaro. Hace diez días, un juez de la Corte Suprema de Brasil ordenó que se retome una causa que involucra a otro hijo del mandatario, Flavio Bolsonaro por evasión fiscal. El Consejo de Control de Actividades Fiscales (Coaf) detectó que por la cuenta bancaria de un asesor de Bolsonaro hijo pasaron unos 255 mil dólares que no estarían justificados y que incluyen movimientos a la cuenta de la ahora primera dama, Michelle Bolsonaro.