Bolsonaro destituyó al ministro de Educación de “Dios por encima de todo”

El presidente brasileño destituyó al polémico y ultraconservador ministro de Educación, Ricardo Vélez Rodríguez, cuya gestión se vio envuelta en múltiples polémicas que provocaron hasta disputas al interior del partido. Jair Bolsonaro confirmó la decisión por Twitter, desde donde le agradeció los servicios prestados y anunció su reemplazo. Vélez Rodríguez había propuesto que los estudiantes dijeran “Dios está por encima de todo” al inicio del ciclo lectivo y prometió modificar los manuales de estudio para que «los niños puedan tener la idea verídica» y «real» del terrorismo de Estado.

La decisión fue confirmada por el propio Bolsonaro a través de las redes sociales, donde anunció el nombre de su reemplazo. «Comunico a todos el nombramiento del profesor Abraham Weintraub en el cargo de ministro de Educación», publicó el ultraderechista en su cuenta.

La gestión de Vélez Rodríguez al frente de la cartera de Educación fue duramente cuestionada entre los diferentes grupos de poder del Ministerio, por el ministro hubo despidos y renuncias, entre ellas las de tres viceministros.

El filósofo colombiano de 75 años entró a formar parte del Gabinete ministerial de Bolsonaro desde el inicio del Gobierno, el 1 de enero pasado, por recomendación del gurú ultraconservador Olavo de Carvalho, uno de los mentores del mandatario.

Vélez Rodríguez, quien fijó su residencia en Brasil en 1979, también ha protagonizado diversas polémicas por sus declaraciones. La más reciente se dio por una mención que hizo del fallecido narcotraficante colombiano Pablo Escobar, uno de los personajes más sanguinarios de su país natal, a quien puso como ejemplo de conducta para que los jóvenes no consumieran drogas en la escuela.

«Pablo Escobar había reservado campos de fútbol para los jóvenes y una pequeña biblioteca. De esa forma, los jóvenes no consumían cocaína porque este producto estaba orientado a la exportación», sostuvo el ministro durante una intervención durante una audiencia pública en la Cámara de Diputados.

También dijo en otra ocasión que los brasileños se comportan como «caníbales» en sus viajes al exterior y anunció «cambios progresivos» en los libros de texto para que «los niños puedan tener la idea verídica» y «real» del golpe de Estado de 1964 y de la dictadura militar que se estableció después hasta 1985.