Bolsonaro designó a un misionero evangélico al frente de la Fundación Nacional del Indio

La ONG Survival International denunció que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, designó al frente de la Fundación Nacional del Indio (FUNAI) a un misionero evangélico, quien se encargará específicamente de coordinar las relaciones con las comunidades nativas no contactadas. Desde la organización acusaron al gobierno brasileño de querer evangelizar a los pueblos indígenas, acción que enmarcaron dentro del “plan genocida” contra los pueblos originarios.

“Poner a un misionero evangélico a cargo del departamento de indígenas no contactados de la FUNAI es como poner a un zorro al frente de un gallinero. Es un acto de agresión deliberado, toda una declaración de intenciones: quieren contactar por la fuerza a estos pueblos, lo que los destruirá”, dijo Sarah Shenker, directora de Survival International, sobre la designación del religioso Ricardo Lopes.

“Junto con el reciente plan del presidente Bolsonaro de abrir las reservas indígenas a la minería y la explotación, este es un plan genocida para destruir por completo a los pueblos más vulnerables del planeta, cuya supervivencia está ahora en juego. Resistiremos con todas nuestras fuerzas, junto con nuestros amigos indígenas de Brasil”, agregó Shenker.

De acuerdo a un testimonio anónimo difundido por el medio Brasil de Fato, un trabajador de carrera de la Funai expresó esta preocupación sobre el nombramiento del pastor Ricardo Lopes. “Hemos estado librando una guerra contra estos tipos durante unos 30 años. Quieren, en todos los sentidos, llevar la biblia a los pueblos indígenas. Si entran, todo se acaba”, se lamentó.

Lopes trabajó durante 30 años con la organización Misión de Nuevas Tribus de Brasil (MNTB), financiada por grupos evangélicos estadounidenses, y ahora conocida como Ethnos360. Según la ONG, “MNTB se dio a conocer en todo el mundo por las catastróficas consecuencias de sus esfuerzos para contactar y evangelizar a tribus no contactadas”. 

Meses atrás, Bolsonaro despidió a Bruno Pereira de la dirección del FUNAI, quien tenía una larguísima y respetada trayectoria en temas étnicos y culturales en Brasil y que gozaba de gran respeto entre los colectivos aborígenes.