Bolsonaro sacó el Ejército a las calles contra una protesta de policías

El presidente ultraderechista Jair Bolsonaro firmó un decreto para permitir la intervención de las Fuerzas Armadas en la seguridad interna del estado de Ceará, en el nordeste del país, donde parte de la policía se encuentra amotinada. También se cancelaron las fiestas de Carnavales en al menos tres localidades, bajo el argumento de que no se podía garantizar la seguridad pública.

Estarán cumpliendo una misión de guerra y serán juzgados como en tiempos de paz”, subrayó Bolsonaro, al pedir además que el Congreso apruebe una ley para eximir de responsabilidades a los soldados del Ejército que cometan delitos como homicidios durante la intervención.

Los militares, que comenzaron este viernes a patrullar las calles de Fortaleza y otros municipios, permanecerán movilizados en Ceará inicialmente hasta el viernes próximo. La rebelión de los policías militarizados en esta zona se dio por un desacuerdo entre la cúpula de la fuerza y varias comisarías de las ciudades de Fortaleza, la capital del estado, y Sobral por los aumentos salariales.

La Justicia, a pedido del Ministerio Público, había fallado contra cualquier paralización policial el lunes, en la antesala del conflicto. Los policías militarizados, que en Brasil tienen estatus militar, tienen prohibido constitucionalmente hacer huelga, una decisión que fue ratificada en 2017 por el Tribunal Supremo, la máxima corte del país.

La crisis en Ceará, un estado de 9 millones de habitantes del tamaño de Grecia, alcanzó su punto álgido el miércoles, cuando el senador Cid Gomes recibió dos disparos en el pecho al intentar entrar en un cuartel de policías amotinados con una excavadora.

El estado del exministro de Educación del gobierno de Dilma Rousseff (2011-2016) y hermano del excandidato presidencial Ciro Gomes se mantiene estable, según los partes médicos. En tanto que más de 300 policías militares son objeto de investigaciones o acciones disciplinarias por su presunta participación en actos de paralización o vandalismo.

Los Carnavales suspendidos

Las localidades Paracurú, Milagres y Canindé anunciaron que las fiestas , previstas para comenzar este viernes, fueron canceladas por la falta de condiciones para garantizar la seguridad pública.

Otras tres ciudades, Aracatí, Sao Benedito e Ipú, contrataron personal privado de seguridad para acompañar los desfiles y comparsas callejeras durante los cinco días del Carnaval.

La Secretaría de Seguridad Pública de Ceará, por su parte, confirmó la realización de los festejos en Fortaleza, la capital regional.

La secretaría regional informó que entre el miércoles y el jueves, ya sin los policías militarizados en las calles, se registraron 29 homicidios, una cifra superior en tres veces a las del resto de días del año. En enero, según datos de la entidad, se registraron 261 muertes violentas, para un promedio diario de 8,4.