Bolsonaro celebró que cada vez más brasileños tienen un arma en la casa

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, celebró que cada vez hay más armas de fuego entre los brasileños. Lo hizo con una chicana contra quienes lo criticaban por querer flexibilizar los requisitos para acceder al armamento de manera legal. Según datos oficiales, desde la llegada del nuevo gobierno al poder, en enero pasado, creció un 50% el número de nuevas armas de fuego registradas. 

«El número de armas de fuego registradas ha aumentado un 50% este año en comparación con 2018», anunció el capitán retirado en su cuenta de Twitter. Acto seguido, y con tono irónico, escribió: “según los ‘especialistas’ el número de homicidios iba a aumentar”, algo que de acuerdo al mandatario no ocurrió.

El diario Folha de S. Paulo reveló que 70.800 armas nuevas fueron registradas por la Policía Federal de enero a noviembre, en comparación con las 47.600 anotadas en todo el año pasado, un aumento del 48%.

Con respecto al número de homicidios, la falta de estadísticas oficiales hace difícil demostrar si lo que dice el presidente es cierto o no. Según un relevamiento de datos publicados por diferentes estados los asesinatos cayeron un 22% en los primeros ocho meses del año, en comparación con el mismo período de 2018.

En su tuit, ilustrado con una foto de él de cuando era un soldado del ejército, Bolsonaro agregó: «Dependo del Parlamento para ampliar la tenencia/porte de armas a más ciudadanos». 

Durante su campaña, Bolsonaro prometió facilitar el acceso a la tenencia de armas para las «personas de bien». En noviembre, su proyecto de ley sobre armas de fuego fue aprobado por la Cámara de Diputados, aunque con muchos recortes.

Brasil es uno de los países más violentos del mundo, con 57.000 homicidios registrados en 2018. Varias ONG consideran que este número podría ser aún mayor de no existir la legislación actual sobre armas, que sigue siendo muy restrictiva.

El presidente y sus hijos admitieron en varias oportunidades ser unos apasionados por las armas de fuego y la política de mano dura. De hecho, su eslogan de campaña llegó a ser la seña de una pistola. El capitán retirado dijo en una entrevista con el diario Veja que duerme con un arma «siempre cerca», incluso en la residencia oficial en Brasilia.