Bolsonaro bloqueó un fondo millonario destinado al combate del coronavirus

Mientras Brasil registra más de mil muertes por día, el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro vetó la entrega de 8.600 millones de reales, procedentes del Fondo de Reserva Monetaria, que iban a ser enviados a autoridades estatales y municipales para combatir la pandemia. Un día antes, en otra declaración cínica, el mandatario afirmó que “la muerte es el destino de todos”, para desligarse de su responsabilidad por las víctimas fatales de Covid-19. 

El Congreso había aprobado recientemente una enmienda que cambiaba la asignación de recursos del Fondo de Reserva Monetaria (FRM) del Banco Central, que estaba paralizado, para utilizar ese dinero que quedaba en la compra de materiales necesarios contra la Covid-19, que registró hasta el momento 32 mil 548 muertes y 584 mil 16 contagios en el país.

Otro punto bloqueado por el presidente preveía la transferencia de la mitad de los recursos a los estados y al Distrito Federal y la otra mitad a los municipios. Según el texto aprobado por ambas Cámaras y vetado por el Poder Ejecutivo, para la distribución se iba a tomar en cuenta los casos de coronavirus registrados en cada Estado. 

El Gobierno justificó su veto alegando que la propuesta contradice el objetivo original de este fondo, creado en 1966 para hacer frente al pago de la deuda pública. El mandatario alegó que la reasignación podría incurrir en una acción inconstitucional, ya que además ese tipo de medidas que contemplan un aumento de gasto son iniciativa exclusiva del presidente. Según Bolsonaro, la medida excedía también el límite de gastos públicos, al no definir el impacto presupuestario y financiero en el año y en los dos años siguientes.

Vista aérea del cementerio “Nuestra Señora Aparecida” en Manaos, uno de los Estados más afectados por la pandemia.

El líder ultraderechista es uno de los gobernantes más escépticos sobre la gravedad de la pandemia, llegó a calificar a la enfermedad como una “gripecita” y desde el comienzo de la crisis defiende el fin de las medidas de distanciamiento impuestas por los Gobiernos regionales y la normalización de todas las actividades.

Para el jefe de Estado, más de la mitad de la población brasileña contraerá la enfermedad independiente de las medidas de aislamiento que se adopten por lo que su prioridad es evitar la ya prevista recesión histórica que, en su opinión, generará hambre y pobreza y podrá provocar un número superior de muertes.

“La muerte es el destino de todos”

“Yo lamento todos los muertos, pero es el destino de todo el mundo”, afirmó Bolsonaro un día antes desde el Palacio de la Alvorada. El jefe de Estado respondió así a una seguidora que, mencionando pasajes de la Biblia, le pidió a Bolsonaro que diera “una palabra de aliento en este momento” a los familiares de las víctimas.

La declaración coincidió con la divulgación del nuevo boletín del Ministerio de Salud sobre la pandemia, según el cual Brasil registró este martes un récord de 1.262 nuevas muertes por COVID-19 en un único día, con lo que el total de víctimas se elevó a 31.199.

Las elevadas cifras de casos y muertos se producen en momentos en que varios gobiernos regionales y municipales de Brasil comienzan a poner en marcha procesos graduales de desescalada de las medidas de paralización económica y a flexibilizar las orientaciones de distanciamiento social. Brasil está enfrentando la crisis sanitaria sin ministro titular de Salud ya que los dos anteriores salieron por sus discrepancias con Bolsonaro sobre la estrategia ante la pandemia.