Bolsogate: investigan a la familia Bolsonaro en una causa por corrupción

A días de la asunción del presidente electo Jair Bolsonaro al Palacio de Planalto, un escándalo financiero acorrala al ultraderechista que se convertirá en mandatario el próximo 1 de enero. Su familia está envuelta en el marco de una investigación por una presunta organización delictiva. En la causa se investigan giros atípicos por parte de un chofer de uno de sus hijos hacia otros miembros de la familia Bolsonaro.

El diario O Estado de S. Paulo reveló a principios de diciembre que el Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF) detectó movimientos atípicos por 1,2 millones de reales (300.000 dólares) en las cuentas de Queiroz, chófer de Flávio Bolsonaro, legislador de la Asamblea del Estado de Rio de Janeiro y senador federal electo.

Esas transacciones, que se realizaron entre enero de 2016 y enero de 2017, implican sumas incompatibles con los ingresos de Queiroz, miembro de la Policía Militar.

Uno de los movimientos es un depósito de 24.000 reales en la cuenta de Michelle Bolsonaro, esposa del presidente electo. Bolsonaro, que durante su campaña prometió combatir la extendida corrupción en Brasil. El ultraderechista explicó en un principio que se trataba del reembolso parcial de un préstamo que él mismo había otorgado al chófer de su hijo. Pero días después afirmó que se deberá “pagar” por cualquier “error” que se compruebe en esos movimientos de dinero sin declarar.

Esas transacciones, que se realizaron entre enero de 2016 y enero de 2017, implican sumas incompatibles con los ingresos de Queiroz, miembro de la Policía Militar y coinciden con las fechas de pago de los salarios de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro, según el COAF. De acuerdo con el documento, nueve otros asesores de Flávio Bolsonaro transfirieron dinero a la cuenta del conductor y seguridad. La sospechosa es que los asesores de Flávio Bolsonaro trasladaron parte de los salarios a Fabrício Queiroz, que luego los entregaría al propio diputado, en concepto de coimas.

Queiroz fue llamado a declarar cuatro veces ante la Fiscalía de Rio de Janeiro, pero en todas faltó alegando problemas de salud. Recién ayer se presentó en una entrevista al canal SBT, con una férrea defensa al capitán retirado del ejército, quien recientemente reconoció ser su “amigo” desde los años 80. El ex policía se negó a detallar por qué recibió esos pagos atípicos. “Voy a aclararlo ante la Fiscalía”, afirmó sin precisar la fecha.

Un párrafo aparte le dedicó a su intento por limpiar a la futura familia presidencial del escándalo. “Quiero pedir disculpas a la familia Bolsonaro, a Michelle, la futura primera dama, por haber expuesto su nombre, ella no hizo nada errado por los cheques, que son míos”. También exculpó al hijo presidencial Flavio Bolsonaro, diputado estadual de Río de Janeiro, de quien fue empleado durante una década.