Bolsogate III: un juez brasileño identificó a Carlos Bolsonaro como “jefe de una operación criminal”

El hijo del presidente brasileño Jair Bolsonaro, el concejal de Río de Janeiro Carlos Bolsonaro, fue considerado como el “jefe de una organización criminal” por el juez Marcello Rubioli, que lo investiga por la presunta contratación de empleados fantasmas en su despacho durante 20 años.

El magistrado dijo en su decisión, al analizar los datos presentados por la Fiscalía, que encontró “evidencia contundente de actividad delictiva bajo un régimen organizado” y que “Carlos Nantes (Bolsonaro) es citado directamente como el jefe de la organización”.

El análisis de Rubioli se basa en las pesquisas que los investigadores hicieron gracias a los datos recabados tras la ruptura del secreto bancario y fiscal de Bolsonaro a fines de agosto.

El caso

En 2019, la revista Época reveló que Carlos empleó a siete familiares de su exmadrastra Ana Cristina Valle, la segunda esposa del presidente, en su despacho del Ayuntamiento. Dos personas que fueron nombradas para los cargos por el concejal dijeron a la publicación que nunca trabajaron para él.

En la investigación, el MP identificó que el concejal guardó y utilizó grandes cantidades de efectivo durante su mandato en Río de Janeiro.

En 2003, pagó R $ 150.000 (casi 30 mil dólares) en efectivo para comprar un departamento en Tijuca, en la Zona Norte de Rio. Seis años después, el concejal entregó R $ 15,5 mil, también en efectivo, para cubrir una pérdida en la bolsa de valores.

Carlos Bolsonaro fue elegido concejal en 2001 y ya ha cumplido seis mandatos consecutivos.

Además de su trabajo en el gobierno municipal, es el principal asesor de redes sociales de su padre y es considerado el jefe del llamado “gabinete del odio”, como la prensa define a su usina de fake news o ‘call center’ de trolls.

La familia Bolsonaro, bajo la mira de la justicia

A pocos días de haber asumido, Jair Bolsonaro se vio acorralado por un escándalo financiero, dado que la justicia brasileña comenzó a investigar a su familia por formar parte de una presunta organización delictiva. En la causa se investigaron giros atípicos por parte de un chofer de uno de sus hijos, Flávio Bolsonaro, hacia otros miembros de la familia.

En a otra causa que se abrió contra de la familia también está involucrado Flávio, por la compra de 19 inmuebles entre 2010 y 2017 a través de supuestos testaferros.

Por entonces, el MPRJ señaló que existen indicios de que en su despacho funcionaba una “organización criminal” compuesta por decenas de personas que desviaban salarios mediante un esquema de contratación de funcionarios ficticios.