Bloqueo total contra Venezuela: Guaidó apoyó la decisión y Maduro denunció “terrorismo económico”

El presidente estadounidense Donald Trump reforzó las sanciones impuestas contra Venezuela con un congelamiento de los activos del gobierno en Estados Unidos, bajo el argumento de que existe una “usurpación del poder por el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro”. El ejecutivo venezolano acusó a la Casa Blanca de querer fomentar la ruptura del diálogo con la oposición, en una dura expresión de rechazo contra las “acciones arbitrarias de terrorismo económico contra el pueblo de Venezuela”. Guaidó, por su parte, defendió la medida por considerar que “busca proteger a los venezolanos».

Trump pateó el tablero y replicó en Caracas restricciones similares a las ya aplicadas en Corea del Norte, Irán, Siria y Cuba. «Todos los bienes e intereses en bienes del Gobierno de Venezuela que se encuentran en Estados Unidos (…) quedan bloqueados y no se pueden transferir, pagar, exportar, retirar o negociar con ellos de otra manera», determinó Trump en una orden ejecutiva que ya entró en vigor.

El principal activo estatal venezolano en Estados Unidos, la petrolera Citgo, ya estaba bloqueada desde enero a raíz de las sanciones que el Gobierno de Trump impuso contra Petróleos de Venezuela (PDVSA). Las nuevas sanciones, sin embargo, tienen un efecto directo en sectores clave de la economía como el financiero, petróleo y el del oro, en tanto el gobierno estadounidense podría sancionar a cualquier empresa que haga transacciones comerciales con el gobierno venezolano.

«Decidí que es necesario bloquear las propiedades del gobierno de Venezuela debido a la continuación de la usurpación del poder por el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro», destacó Trump en una carta enviada a la titular de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.

Guaidó, respaldado por Estados Unidos, aseguró en Twitter que el bloqueo de EEUU «busca proteger a los venezolanos» ante la «dictadura» del mandatario socialista, que acusa de sostenerse con «dinero saqueado a la República». «Esta acción es la consecuencia de la soberbia de una usurpación inviable e indolente. Aquellos que la sostienen, beneficiándose del hambre y del dolor de los venezolanos, deben saber que tiene consecuencias», indicó.

El gobierno de Maduro consideró que con esta «nueva ofensiva» para expulsar al presidente del poder, Washington y sus aliados «apuestan por el fracaso del diálogo político» que mantienen delegados del mandatario y del opositor Juan Guaidó con la mediación de Noruega, pues «le temen a sus resultados y beneficios».

«Este tipo de sanciones busca reducir la disponibilidad de divisas por parte de la República Bolivariana de Venezuela, pretende amedrentar a países aliados, a proveedores», indicó por otro lado la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, que calificó la sanción como una medida que busca la «asfixia total» del país.

En ese marco, cancilleres y delegados de unos 60 países se reunirán este martes en Lima para debatir una salida a la crisis en Venezuel en la «Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela», convocada por el Grupo de Lima. La reunión contará con una delegación de alto nivel enviada por Trump.

De acuerdo a las declaraciones del consejero de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, todos los gobiernos que participarán de la reunión “apoyan firmemente esta medida”. «Hay un renovado sentimiento de confianza y de determinación de que tenemos que ver a Maduro fuera del poder. Creo que hay un creciente aislamiento del régimen», aseguró.