La Guardia Costera de Trinidad y Tobago disparó contra migrantes venezolanos y mató a un bebé

La Guardia Costera de Trinidad y Tobago abrió fuego contra una embarcación precaria en donde viajaban migrantes venezolanos y mató a un bebé de un año. La madre del niño fue trasladada a un hospital con un disparo en el pecho.

La Guardia Costera reconoció haber “disparado a los motores” de la embarcación, aunque no su responsabilidad en la muerte del bebé.

La madre resultó herida de bala entre su pecho y la clavícula y se encontraba estable en el hospital Sangre Grande en la isla de Trinidad a la espera de un traumatólogo que confirmara la gravedad de sus lesiones.

“Se descubrió una migrante ilegal adulta que sostenía a un bebé y que indicó que estaba sangrando”, añadió un escueto comunicado de la Guardia Costera. La mujer fue estabilizada y trasladada a un centro de salud local, pero “lamentablemente, se encontró que el bebé no respondía”, agregó el comunicado.

De acuerdo con la versión de las autoridades, la embarcación que pretendía llegar a la isla embistió contra el barco de patrullaje en varias oportunidades y, “debido a que la tripulación temió por sus vidas”, disparó a los motores “en defensa propia” para que se detuviera.

“Se utilizaron todos los métodos disponibles, incluido el uso del megáfono, la bocina del barco, el reflector y las bengalas, para tratar de detener la embarcación sospechosa, sin embargo, la embarcación continuó intentando evadir. De acuerdo con los protocolos estándar, a continuación se emplearon disparos de advertencia delante de la embarcación”, indicaron.

El activista de los derechos humanos y coordinador de defensores activos del Foro Penal de Venezuela, Orlando Moreno, informó que la ONG notificó de la situación a la oficina de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en Venezuela y a la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU.

“Familiares del niño asesinado me dicen que sus padres están conmocionados y buscan a otra niña que también iba en la embarcación. Estaría retenida, presumen. En el viaje iban también otros niños y adultos sobre los cuales no se tiene información hasta ahora”, explicó Moreno.

En los últimos años, ocurrieron algunos incidentes en viajes de migrantes venezolanos que intentaban llegar a Trinidad y Tobago.

En abril del año pasado un bote naufragó en Boca de Serpiente, un estrecho cuerpo de agua de difícil navegación, al intentar completar la ruta hacia Trinidad y Tobago, con un saldo inicial de tres muertos y 17 desaparecidos.