Bajante del Paraná: Alberto Fernández cruzó a Jair Bolsonaro por la deforestación del Amazonas

El presidente argentino, Alberto Fernández, criticó al gobierno de Jair Bolsonaro por la tala de árboles en el Amazonas y su impacto en el caudal del Río Paraná, al remarcar que “en algunos lugares del mundo prefieren sembrar soja y avanzar con la deforestación”. Si bien no mencionó al mandatario directamente, esta fue una clara referencia a la nula política ambiental del brasileño-

“Días atrás estuve con el responsable del Consejo de Seguridad norteamericano (Jake Sullivan) y hablamos del tema ambiental y sobre el problema de la Amazonia. Si no cuidamos los pulmones del mundo, el mundo se deteriora y se degrada y nosotros vivimos peor”, resaltó el mandatario argentino. 

Durante la presentación este sábado de la reedición del programa PreViaje en el Parque Nacional Iguazú, en Misiones, el jefe de Estado se preguntó “cuánto de la deforestación del Amazonas habrá incidido para que el Río Paraná tenga la bajante que tuvo, porque ha cambiado todo el régimen de lluvias como consecuencia de esa deforestación”.

La bajante del Paraná 2021

Argentina registró una bajante histórica en el Río Paraná frente al puerto de la capital de Entre Ríos, que representa la peor situación hídrica detectada desde 1944

La bajante tiene causas múltiples y se basa, fundamentalmente, en el déficit de precipitaciones en las cuencas del propio río Paraná y los ríos Iguazú y Paraguay.

El subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borús,  explicó que esta situación “gravísima” se podría mantener “hasta el 31 de octubre y, en principio, hasta el 31 de diciembre también”.

En ese marco, el gobierno de Alberto Fernández declaró el “Estado de Emergencia Hídrica” por un lapso de 180 días. 

La deforestación en el Amazonas en la era Bolsonaro

Recientemente, científicos advirtieron que gran parte de la selva amazónica se transformó en un emisor de dióxido de carbono por el aumento de la quema de bosques. El descubrimiento, publicado en la prestigiosa revista Nature, encendió alarmas entre los expertos que luchan contra el cambio climático. 

En ese marco, los nueve gobiernos regionales que forman parte del Amazonas brasileño lanzaron una estrategia conjunta para combatir la deforestación de la mayor selva tropical del planeta. En el marco del aumento sin freno de la tala ilegal en la zona y de la débil respuesta del gobierno brasileño, generaron un mecanismo para actuar como coalición y así obtener recursos internacionales directamente, sin depender de Bolsonaro. 

El presidente brasileño, en cambio, defiende la explotación de los recursos naturales en el Amazonas, incluso en reservas indígenas, y flexibilizó la fiscalización de actividades que atacan directamente al medioambiente, como la minería y el comercio de madera, en su mayoría practicado de forma ilegal en esa región.

Desde que Bolsonaro llegó al poder, el 1 de enero de 2019, la deforestación de la selva amazónica avanzó a pasos agigantados hasta llegar a los peores registros en la historia de Brasil.

En el primer semestre del año la devastación afectó 3.609 kilómetros cuadrados, un 17,1 % más que las talas registradas entre enero y junio de 2020, según datos divulgados este viernes por el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (Inpe), y la mayor tasa registrada para este período desde 2016.

En 2020, se talaron 10.800 kilómetros cuadrados de vegetación nativa en la Amazonía brasileña, la tasa más alta en 12 años.