Piedras en el camino

Chile 

La presidenta Michelle Bachelet está enfrentando obstáculos que no le permiten continuar con los avances que se propuso al inicio de su gestión. Las fricciones con Perú y Bolivia por la salida al mar se suman a los efectos desfavorables que las acciones de su hijo, Sebastián Davalos, generan. Una solución para la mandataria podría ser adoptar otro estilo presidencial y modificar su agenda. 

Michelle Bachelet- Foto: EFE

Redacción- Miradas al Sur (Argentina) 

Dos frentes externos, relacionados con sus fronteras marítimas tensan las relaciones con Perú y Bolivia, al tiempo que en el frente interno, y personal, las acusaciones de corrupción que implican al hijo de la presidenta Michelle Bachelet, aumentan las fricciones y demoran los cambios y avances propuestos originalmente.

La presidente de Chile, Michelle Bachelet, regresó al poder en 2013 por sus promesas de combatir la desigualdad y terminar con los tan arraigados privilegios que disfruta la elite tradicional del país, pero su credibilidad sufrió un serio golpe cuando Sebastián Dávalos, el hijo mayor de esta madre soltera, fue acusado a principios de mes de usar su influencia para obtener un préstamo bancario. El revuelo fue tal que se vio obligado a renunciar como director de una fundación de beneficencia normalmente dirigida por la primera dama de Chile. Lamentando este “momento amargo”, Dávalos admitió que el escándalo podría dañar no sólo al gobierno, sino a la misma presidenta, cuya popularidad cayó a niveles mínimos en medio de una desaceleración económica provocada por la baja en el precio del cobre, la principal exportación chilena. 

En juego está la ambiciosa agenda de reformas dirigida contra la desigualdad, que se ha mantenido alta a pesar de un crecimiento económico excepcional en las últimas décadas. Los elementos más controvertidos de su agenda, especialmente en educación, fueron suavizados por la facción moderada de su coalición de centro-izquierda, cuyo apoyo necesita para impulsar nuevas leyes en el congreso. 

“Con este escándalo, los moderados probablemente adquirirán más fuerza, ya que Bachelet no va a ser capaz de mover legítimamente la coalición más hacia la izquierda”, aseguró Patricio Navia, un politólogo en New York University. “La familia de Bachelet estaba usando el mismo tipo de acceso privilegiado que ella criticó tanto en su campaña”, explicó. 

” Dos frentes externos, relacionados con sus fronteras marítimas tensan las relaciones con Perú y Bolivia, al tiempo que en el frente interno, y personal, las acusaciones de corrupción que implican al hijo de la presidenta Michelle Bachelet, aumentan las fricciones y demoran los cambios y avances propuestos originalmente “

Para muchos chilenos, la habilidad de Dávalos para obtener en el Banco de Chile un préstamo por u$s 10,4 millones para el negocio de su esposa, después de reunirse con su vicepresidente Andrónico Luksic –que es uno de los hombres más ricos de Chile y cuya familia controla el banco– es un ejemplo elocuente del alcance de los privilegios en el país. El préstamo se aprobó el día después de que Bachelet ganara las elecciones presidenciales. 

El escándalo beneficia a alianza opositora de derecha en Chile, que quedó débil después de haber sido aplastada por la coalición de Bachelet en las elecciones presidenciales de 2013.

Marinos espías

A un año del fallo de la Corte Internacional de La Haya que puso fin a su disputa marítima, la prensa peruana reveló que tres suboficiales de la Marina de Guerra de Perú presuntamente espiaron para Chile al entregar documentos sobre pesca, situación y ubicación de naves y otros materiales confidenciales de esta institución armada. Tales hechos llevaron de inmediato al Gobierno peruano a pedir explicaciones a Chile sobre este presunto caso de espionaje, del que el mandatario, Ollanta Humala, afirmó haber recibido pruebas y que motivó la entrega de una nota diplomática y el llamado a consultas de su embajador en el país austral.

La situación pasó a ser más tensa, luego de que el canciller de Perú, Gonzalo Gutiérrez, sostuvo que el presunto caso de espionaje de los tres marinos de ese país podría atrasar el reconocimiento que ambos países deben hacer de las coordenadas de la nueva frontera marítima ante Naciones Unidas, el único punto pendiente de la aplicación del fallo emitido en enero de 2014.

” La situación pasó a ser más tensa, luego de que el canciller de Perú, Gonzalo Gutiérrez, sostuvo que el presunto caso de espionaje de los tres marinos de ese país podría atrasar el reconocimiento que ambos países deben hacer de las coordenadas de la nueva frontera marítima ante Naciones Unidas “

Según las pesquisas, los actos de espionaje se habrían cometido entre 2005 y 2012, según explicó el ministro de Defensa peruano, Pedro Cateriano. La Dirección de Inteligencia Naval (DIN) de la Marina peruana detectó que los tres suboficiales implicados: Alfredo Domínguez Raffo, Jhonny Philco Borja y Alberto Gonzáles Alejos habrían entregado la información a presuntos oficiales militares chilenos, aunque ellos niegan las acusaciones y se defienden aduciendo que sólo se trató de información sobre pesca peruana proporcionada a empresarios italianos. Por esta información, los marinos afirmaron que recibieron dinero a manera de pago por “un trabajo extra”, complementario a sus labores en la Armada peruana.

Bolivia y el mar

Hace casi dos semanas, un equipo periodístico del canal estatal boliviano, Bolivia TV, estuvo por dos días en Iquique, Antofagasta y Santiago recopilando imágenes, información y entrevistas para un reportaje que emitirán en marzo en su país. El propósito: demostrar que en Chile, a juicio de ellos, existen grupos ciudadanos y partidos políticos que están a favor de otorgarle soberanía marítima a Bolivia, postura contraria a la presentada por el gobierno de Chile.

Por su parte, el ex presidente y embajador de la causa marítima de Bolivia, Carlos Mesa, tras su participación en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) redobló sus demandas para que Chile reconozca una salida al mar. Desde la sede de la ONU en la ciudad de Nueva York, el diplomático expuso que “vinimos a continuar explicando a la comunidad internacional las motivaciones para presentar el recurso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), de La Haya, y sus fundamentos jurídicos”. 

“Por su parte, el ex presidente y embajador de la causa marítima de Bolivia, Carlos Mesa, tras su participación en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) redobló sus demandas para que Chile reconozca una salida al mar. Desde la sede de la ONU en la ciudad de Nueva York”

La visita del embajador, que duró dos días, se centró en lograr un resultado positivo en la lucha que tiene más de un siglo, luego de que Bolivia perdiera su salida al océano Pacífico en la guerra que con Perú combatió a Chile (1879-1883), reseñó Prensa Latina. 

Sobre la base del acatamiento de las leyes internacionales, el ex presidente recalcó que “una de las cuestiones clave es aclarar que la demanda introducida en abril de 2013 ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya no está basada en el tratado de 1904 con Chile, el cual respetamos, sino en posteriores decisiones unilaterales del vecino estado, que establecieron compromisos al margen del pacto.

 

Carlos Huneeus- El Mostrador (Chile) 

La intervención de Sebastián Dávalos en el negocio inmobiliario ha tenido consecuencias más amplias que dañar la imagen de su madre, de su Gobierno y de la coalición
que lo apoya, pues ha fracturado la credibilidad en la Mandataria, un recurso indispensable para ejercer su poder, especialmente porque ella ha ejercido una Presidencia personal (Lowi), priorizando su función de jefa de Estado y cuidando su popularidad a través de una relación directa con la ciudadanía por medio de acciones “en terreno” o en actos públicos.

No ha sido una Presidencia institucional, que también enfatiza su función de jefe de Gobierno y se empeña en definir e implementar las políticas, trabajando con sus ministros y que prescinde de la popularidad de corto plazo, que es el estilo empleado por otros mandatarios exitosos y jefes de gobierno en el parlamentarismo.

Dávalos ha precipitado un cambio en el escenario político, que exige otro estilo presidencial y una nueva agenda, que considere reformas para regular eficazmente el financiamiento de la política, establezca barreras que separen los intereses públicos y privados y prevenga e impida las “malas prácticas” en el sistema económico.

” Dávalos ha precipitado un cambio en el escenario político, que exige otro estilo presidencial y una nueva agenda, que considere reformas para regular eficazmente el financiamiento de la política, establezca barreras que separen los intereses públicos y privados y prevenga e impida las “malas prácticas” en el sistema económico “

La participación de Andrónico Luksic ha mostrado con meridiana claridad cuán vulnerable es el sistema político ante decisiones del poder económico, imponiendo la necesidad de enfrentar el nudo gordiano constituido por la concentración económica y su efecto en la democracia, una realidad que no se plantearon los arquitectos de la nueva democracia.

Esta agenda implica fortalecer los órganos regulatorios, establecer claras incompatibilidades entre altos funcionarios de Gobierno y parlamentarios que deseen trabajar después en o con el sector privado, y las disposiciones legales deben tener sanciones efectivas, que incluyan la cárcel, para quienes no las respeten, pues se ha demostrado que las multas no son suficientes.

Y deberá tener normas que capturen la plusvalía de negocios inmobiliarios beneficiados (o que se beneficiarán) por cambios en los planes reguladores o en grandes inversiones públicas (nuevas líneas de metro).

” Se requiere, en una palabra, hacer cambios en ‘el modelo’ y avanzar hacia ‘otro modelo’: una economía social y ecológica de mercado. Este hará posible que el sistema económico adquiera mayor eficacia y legitimidad y asegure la autonomía de la política, indispensable para tener una democracia soberana ” 

Se requiere, en una palabra, hacer cambios en “el modelo” y avanzar hacia “otro modelo”: una economía social y ecológica de mercado. Este hará posible que el sistema económico adquiera mayor eficacia y legitimidad y asegure la autonomía de la política, indispensable para tener una democracia soberana.

La Presidenta Bachelet debe involucrarse directamente en la formulación de esta agenda y en la tramitación parlamentaria de las reformas. Puede tomar medidas que apunten en esa dirección sin esperar la aprobación de leyes, con discursos que difundan esas ideas en la ciudadanía. Ella ha seguido un estilo similar al de su primera administración, manteniendo distancia de la dirección del Gobierno y apoyándose especialmente en colaboradores encargados de tareas comunicacionales. Esta asesoría mostró sus limitaciones porque, tres semanas después de estallar el Caso Caval, la Presidenta no estuvo en condiciones, el miércoles 25 de marzo, de entregar al comité político orientaciones relativamente claras para preparar la agenda que permita enfrentar el difícil momento en que se encuentra ella, su Gobierno y el sistema político y económico.

 

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