Baby Doc cerca del banquillo

Jean-Claude Duvalier, conocido como Baby Doc, puede ser llevado a juicio por delitos de lesa humanidad, tras la sentencia de la Corte de Apelaciones de Puerto Príncipe, que para la CIDH representa un avance importante, a fin de reestablecer la confianza en la justicia del país. Durante la dictadura de Duvallier y su padre, Papa Doc, fueron asesinadas entre 20 mil y 30 mil personas, además de las detenciones arbitrarias y torturas cometidas en esos períodos.

Natasha Pitts – Adital (Brasil)

Finalmente, pueden estar muy cerca el juicio y la condena de Jean-Claude Duvalier por delitos de lesa humanidad ordenados durante el período en que comandó a Haití (1971-1986). Una sentencia emitida por la Corte de Apelaciones de Puerto Príncipe determinó la investigación de las violaciones de derechos humanos cometidas por el ex-dictador. «Baby Doc”, como era conocido, retornó a Haití en enero de 2011, después de un exilio de 25 años en Francia. Se cree que su retorno haya estado motivado por el deseo de retomar al poder en el país.

Después de la divulgación de la nueva sentencia, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) felicitó a la Corte de Apelaciones y destacó que esa postura representa un paso fundamental para el fortalecimiento del Estado de Derecho y el restablecimiento de la confianza en el sistema judicial haitiano.

La Comisión ya había documentado la situación de Haití después de una visita al país, en agosto de 1978. Con el retorno de Duvalier, la Comisión nuevamente se pronunció y recordó al Estado haitiano su deber de investigar las violaciones de derechos humanos practicadas durante los 15 años de dictadura de Baby Doc.

«La CIDH felicita a la República de Haití por esa importante conquista y espera que la instrucción se realice respetándose las garantías del debido proceso y basado en la premisa de justicia, verdad y reparación a las víctimas de violaciones a los derechos humanos”, manifestó en un comunicado.

«La Corte de Apelaciones de Puerto Príncipe, basado en el derecho internacional, determinó que los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles y que existen indicios suficientes para investigar la responsabilidad penal del ex-presidente en varios de esos delitos»

El ex-dictador haitiano asumió el poder en 1971 dando continuidad al gobierno de su padre, François Duvalier, «Papa Doc”, al terrorismo político y a las violaciones de derechos humanos. En la década de 1980, su régimen fue perdiendo fuerza con la crisis económica y el empobrecimiento de la población. En 1986, Duvalier huyó a Francia, donde vivió exiliado por 25 años.

Inmediatamente después que el ex-dictador retornó a Haití, un grupo de víctimas presentó denuncias por violaciones de derechos humanos cometidas durante su régimen. Sin embargo, sólo un año después, en enero de 2012, el juez Jean Carves determinó que esos delitos habrían prescripto y que el ex-dictador sería juzgado sólo por malversación de fondos públicos, lo que sumaría, como máximo, cinco años de reclusión. Pero la sentencia no fue aceptada y las víctimas y sus representantes apelaron.

Pasó más de un año hasta que, el 20 de febrero de este año, la Corte de Apelaciones de Puerto Príncipe, basado en el derecho internacional, determinó que los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles y que existen indicios suficientes para investigar la responsabilidad penal del ex-presidente en varios de esos delitos.

Se estima que, durante la dictadura de Duvalier (1971-1986) y de su padre (1957-1971), entre 20 y 30 mil civiles haitianos han sido asesinados, principalmente por el accionar de fuerzas paramilitares. En ese período, también ocurrieron incontables casos de detenciones arbitrarias, tortura, homicidios y desaparición de líderes políticos, periodistas, sindicalistas y supuestos opositores al régimen dictatorial.

 

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