Hip hop por Ayotzinapa

México

A través de un evento cultural, un grupo de mexicanos brinda su apoyo a los familiares de los normalistas desaparecidos en Iguala. “Tal vez podemos mostrar que no vamos a dejar solos a los que no tienen que estar solos”, señalan los participantes que dicen que están con las demandas de la gente porque ellos también forman parte de ese sector explotado y marginado.

Carolina Rosa Romero- Subversiones

La noche del equinoccio de primavera 2015, dos camiones salieron del Distrito Federal hacia la escuela normal de Ayotzinapa. Llevaban a las y los MCs, DJs, Bboys, graffiteros, muralistas y serigrafistas de la Asamblea Popular del Hip Hop Activista. Todos iban a participar en un encuentro organizado con el fuerte apoyo del magisterio de Tixtla, Guerrero. Algunos ya habían estado en Ayotzinapa antes, y otros querían conocer a la gente de lucha de ahí.

La siguiente mañana las y los maestros invitaron a representantes de la Asamblea a participar en un programa de radio. Algunos de los organizadores respondieron a la pregunta sobre sus motivaciones para estar ahí:

Goyo: “Nos motiva estrechar la solidaridad con los compañeros normalistas. Venimos a expresar nuestra rabia y dolor a través de nuestros procesos creativos —el baile, el graffiti, la serigrafía, el rap. Es lo que nos motiva a estar aquí en el ojo del huracán. El hip hop es un proceso de aprendizaje, de construir. No cobramos un sólo peso. Somos pueblo también.”

Facto: “No venimos acá solamente a mostrar lo que hacemos sino a encontrarnos con nuestra población, con nuestra comunidad que está sufriendo un ataque por parte del Estado, un ataque que ha estado sufriendo desde hace mucho y que hoy se hace más patente con la desaparición de los 43 compañeros, que sabemos que van a regresar. Este evento cultural y musical también es social y político. Venimos a compartir lo que hacemos, lo que somos, a tejer lazos como clase baja, como pueblo.”

Macandal: “El hip hop es una herramienta para transmitir conocimientos, para articular las luchas populares. Estar aquí como jóvenes dice muchas cosas: yo soy joven como nuestros compañeros 43, soy incriminado, soy marginalizado. El venir aquí y ver como ustedes están llevando la lucha, organizando, resistiendo y construyendo nos permite saber como construir mejor nuestras redes.”

¿Qué es lo que hace la Asamblea Popular de Hip Hop Activista?

La Asamblea articula distintas colectivos e individualidades que quieren trabajar para ver algo más grande.

¿Todos ustedes han estado apoyando a Ayotzinapa durante los últimos meses?

Claro, con nuestra música y también hemos participado en marchas, mítines, concentraciones, toma de instalaciones, casetas y lo que nos parecía necesario en el DF y otras partes.

En todas las actividades, escuchamos a los padres de familia pedirle a la gente: No nos dejen solos. ¿Esto tiene que ver con la presencia de ustedes aquí?

Claro. Éste es un momento importante. Han pasado casi 6 meses y vemos señales del olvido entre la gente. No queremos que Ayotzinapa sea una fecha más, un 2 de octubre más. Entendemos ese llamado de los familiares y con este encuentro tal vez podemos mostrar que no vamos a dejar solos a los que no tienen que estar solos.

 —¿Hoy por la tarde habrá talleres en el pueblo de Atliaca, ¿cuál es su propósito?

Con los talleres de hoy queremos una charla con la gente que esté ahí presente, ya sea de la población en general y si hay estudiantes de la normal mejor aún, para que la gente comente lo que pensamos y conocernos como estamos dentro de la cultura de hip hop, pero somos parte de la población también y queremos forjar un lazo más fuerte.

¿Cuáles son tus expectativas para el fin de semana?

Que nos encontremos con gente que comparte un gusto por la cultura de hip hop pero que también tiene una sensibilidad con su población, una responsabilidad con lo que está pasando en su país, en su tierra, en su región.

¿Qué mensaje tienes para la gente?

Hay que de repente preguntarnos qué clase de seres humanos somos, que no sentimos el dolor y el llanto, la rabia de nuestros hermanos y preguntarnos qué estamos haciendo y quienes somos.

Atliaca

En camino a Atliaca, algunos de los muralistas quedaron en Tixtla para empezar a pintar las paredes del ayuntamiento. Al llegar, El Sentido y otros artistas se dedicaron a pintar un mural que destaca la imagen de Lucio Cabañas a un lado de la plaza central donde se realizó el evento. Mientras tanto Error en el Sistema (Nyjah y Natura) y la Obeja Negra empezaron a imprimir playeras en serigrafía. Los talleres de breakin, rap y compartición no pudieron haber sido más exitosos. El colectivo Twisted Flavors invitó a la gente sentada alrededor de la plaza a acercarse y formar un círculo y luego enseñó a unas 25 personas, incluyendo a una niña chiquita y un abuelo, algunos pasos básicos del break dance. Dio alegría ver las sonrisas en las caras de unos chavitos saliendo del taller por haber aprendido algo valioso. También hubo un buen acercamiento con la gente de Atliaca en el taller del rap, donde jóvenes igual que señoras orgullosamente aprendieron a poner sus pensares y sentires en rima. El mole de olla preparado por las maestras estuvo riquísimo.

Sigue una entrevista con La Obeja Negra de Batallones Femeninos.

¿Cuándo llegaste a Ayotzinapa por primera vez?

Vine a Ayotzinapa por primera vez a un concierto que se realizó el 13 y 14 de diciembre pasado, Una Luz para Ayotzinapa. En este evento hubo represión por parte de la policía contra los compañeros que estaban instalando el sonido, alrededor de 200 elementos federales hospedados en los hoteles de Chilpancingo alrededor de lugar donde se iba a hacer el evento. Y desde el momento que agredieron a los compañeros, me encuentro acá en estos lugares. La situación aquí no es nada grata, es un momento muy doloroso. Hace cinco meses que el estado desapareció a los es
tudiantes y hasta el momento no hay respuesta. Estoy aquí porque creo que otro mundo es posible, pero hay que hacer el trabajo para construirlo. Me causa mucha alegría estar aquí. Ahora puedo decir que yo sí soy de Ayotzinapa.

¿Qué es lo que haces aquí diariamente?

Estoy en un proyecto de serigrafía aquí en la cancha de la escuela normal de Ayotzinapa. En Cd. Juárez yo había trabajado mucho con esta herramienta para la transformación social que puede multiplicar el mensaje. Y Ayotzinapa me parece el lugar idóneo para seguir con este trabajo. Aquí he conocido a los padres de familia y también algunos estudiantes y maestros. Les pregunto qué mensaje les gustaría que dijera una playera, que les gustaría que se viera en una playera. Con la ayuda de unas compañeras diseñadoras, grabamos sus respuestas: “¿Dónde están nuestros hijos?”   “Ayotzinapa vive” Uno de los diseños colectivos es un árbol que tiene los 43 rostros, el número 43 en las raíces, en el tronco. Dice:   “No descansaré hasta encontrarte. Fue el estado.” El primero que hicimos en colaboración con una compañera de Radio Zapote, saludos Poly, lleva una tortuguita y dice: “Soy lenta pero implacable. Atentamente, La Justicia”. Son consigas que motivan a seguir en la lucha. Dan este toque de aliento, de esperanza, con colores.

¿Qué te parece el encuentro del hip hop activista?

Me parece bien lógico este evento de hip hop que estamos haciendo este fin de semana en apoyo a Ayotzinapa porque la esencia de la cultura de hip hop es la denuncia social, estar con las demandas de nuestra propia gente porque nosotros formamos parte de esta gente explotada y marginada Aunque el hip hop tiene muchas deficiencias en cuanto al machismo, al patriarcado, al ver a las mujeres como objeto, es muy de la gente, muy de la calle, muy combativo. Tiene esa parte ruda de la calle y noble del campo. Incita a la alegría, pero una alegría que no olvida, no perdona. Combate, propone y busca la justicia.

¿Hay un gusto para el hip hop aquí en la escuela de Ayotzinapa?

He tenido la oportunidad de encontrar a la familia de hip hop aquí en Ayotzinapa. Nos entendemos, nos hablamos, nos comunicamos con códigos. He podido establecer comunicación con algunos exponentes del hip hop, como los Bboys, uno en especial, saludos House. He sabido que entre los compañeros que nos faltan había Bboys y chicos que tenían un gusto para esta cultura. A los padres, personalmente no les gusta, pero saben que sus hijos gustaban de esta música y esto nos acerca más a las familias y a los chicos de la escuela.

¿Cómo se puede entablar una comunicación más directa con los estudiantes y familias aquí?

Para tener una comunicación directa con los estudiantes y familias, hay que estar aquí. Para mí ha sido muy enriquecedor poder platicar con los compas que estuvieron en los hechos del 26 de septiembre y reforzar lo que viví en Cd. Juárez donde llevan 25 años de desaparecer a las mujeres y donde no se puede tocar a los culpables porque son gente del poder.

¿Cuál es tu mensaje a los demás?

Mi mensaje a los demás sería que nos organicemos. Algunos no pueden venir hasta acá pero en nuestros propios barrios o colonias podemos buscar a gente con un contacto con alguien de aquí o gente con experiencias parecidas. Si no estamos dispuestos a permitir la represión, la impunidad por parte de un estado que apuesta al exterminio, al olvido, hay que hacer algo. Realmente son tiempos donde se recrudece la represión por ese presidente. Es un asesino que solo sabe reprimir, asesinar, torturar y desaparecer. Estamos viviendo una urgencia donde nos tenemos que organizar, comunicar, para poder darle frente. El arte es la apuesta. Vida ante una imposición de muerte. Organizar, luchar y resistir.

 

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