Avanzan las negociaciones del gobierno con los pueblos indígenas en Ecuador

La instancia de negociaciones entre el gobierno de Ecuador con las organizaciones sociales e indígenas avanza a paso firme tras las masivas marchas que se realizaron en octubre. Se están llegando a algunos acuerdos respecto a las medidas económicas y laborales, pero sigue estancada la discusión sobre el precio de los combustibles.

Según el presidente Guillermo Lasso, en su último encuentro lograron coincidir con los 50 delegados de pueblos indígenas y organizaciones sociales en las iniciativas presentadas sobre “créditos, precios justos y control de contrabando, y educación intercultural”.

“Reconozco la actitud democrática de disposición a dialogar. Nuestro país atraviesa varias crisis que requieren de trabajo conjunto. La violencia no es la respuesta que necesita el pueblo”, indicó el mandatario en Twitter.

En el mismo sentido, el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), Leonidas Iza, reconoció que hubo avances, aunque todavía “no hay acuerdo”.

Los pedidos de la Conaie

La Conaie presentó al gobierno seis propuestas: entre las que destacan los reclamos sobre el precio de combustibles. Además exigen discutir sobre el pago de créditos productivos, el bajo precio de los productos campesinos, el problema minero, la flexibilización laboral y la aplicación de los derechos colectivos.

En una conferencia de prensa posterior a la reunión, Iza aseguró “hay mucho avance” y que espera que “la voluntad expresada en la mesa de diálogo se pueda concluir en los temas que están pendientes”.

El líder indígena señaló que “no hay acuerdo mientras no se resuelva el tema de los combustibles”, principal punto de los reclamos en las dos jornadas de paro del 26 y 27 de octubre.

Luego de meses de reclamos sociales, el gobierno anuló los incrementos mensuales de los precios de los combustibles que quedaron fijados, por un período de tiempo indefinido, en 2,55 dólares el galón de gasolina extra y en 1,90 el de diésel.

La Conaie pide que se congele el precio, no solo que se suspenda, y fijarlos en 1,50 dólares el galón de diésel y a dos dólares el galón de gasolina.