Avanzada conservadora contra la ley trans: los uruguayos que se oponen votarán por su derogación

La ley Integral para Personas Trans, que fue aprobada a fines de 2018 y que establece medidas para frenar la discriminación y garantizar los derechos de este colectivo, medirá este domingo su apoyo entre los uruguayos. A pedido del ala más conservadora del opositor Partido Nacional (PN), la norma celebrada como un ejemplo en la región, enfrentará un prerreferéndum, donde se decidirá si avanza o no en el camino hacia la consulta popular por su derogación. La votación no es obligatoria y solo deberán acudir quienes no apoyen la ley.

El impulsor del prerreferéndum, el precandidato a presidente por el PN Carlos Iafigliola, que solamente consiguió 1.600 votos en las elecciones internas, sostiene que la ley trans «rompe el principio de igualdad» porque otorga derechos especiales a personas solo por no ser heterosexuales. Los defensores de la ley aseguran que se trata de una campaña de odio.

La ley incluye un cupo laboral y becas educativas, además de facilidades para los tratamientos con hormonas y cambio de género.

Desde la aprobación de dicha normativa, Iafigliola comenzó una campaña de recolección de firmas para el prerreferéndum que, finalmente, alcanzó la cantidad necesaria y logró que se lleve a cabo la votación del próximo domingo.

La votación deberá superar el 25% de los votantes habilitados en el padrón uruguayo para que la propuesta de derogación avance hacia el referéndum. Esta votación no es obligatoria y solo deberán acudir quienes quieran que se derogue la ley.

No es la primera vez que Uruguay tiene un debate de este tipo. En 2013, poco tiempo después de que se legalizara el aborto en el país, hubo un prerreferéndum que pretendía derogar esta ley pero que apenas superó el 8% de los votos.

Pese a que Iafigliola es del PN, son unos pocos los legisladores que apoyan su iniciativa, principalmente aquellos que se vinculan a la iglesia evangélica Misión Vida, como el diputado Álvaro Dastugue. El resto de los sectores y los líderes políticos del PN como el también exprecandidato Jorge Larrañaga y su actual aspirante presidencial, Luis Lacalle Pou, se desentendieron de la propuesta.

La campaña en contra del prerreferéndum.

En una cadena nacional para promocionar su prerreferéndum, los convocantes aseguraron que esta legislación consolida «la falsa, peligrosa y totalitaria ideología de género». Además, Iafigliola insistió en dicha cadena en que la ley va en contra de la patria potestad porque los menores de edad pueden llevar a cabo tratamientos hormonales sin consentimiento de sus padres.

Desde los colectivos trans y el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) salieron a explicar que la ley no plantea que los niños vayan a recibir estos tratamientos sino que se rige por los derechos del niño, donde se establece que si los padres no están de acuerdo con el derecho que el menor de edad quiere obtener, este puede acudir a la Justicia.

El SMU dijo en un comunicado que apoya la Ley y llamó a que la población no asista a votar en el prerreferéndum.

Naciones Unidas también se pronunció en los últimos días y mediante un comunicado expresó su «preocupación» por la iniciativa que se votará el domingo. «Entendemos que la Ley Integral es clave para crear condiciones de igualdad para el cumplimiento de los derechos de todas las personas en el país y consideramos que se encuentra alineada con las normas internacionales», señala el escrito.

La ONU celebró que Uruguay «se haya colocado a la vanguardia regional e internacional» en materia de legislación contra la discriminación.

Una de las voceras del colectivo trans, Colette Spinetti, dijo que tiene la sensación de que la consulta no alcanzará la cantidad de votos necesaria y que la propuesta de Iafigliola está basada «únicamente en campañas de odio».