“Si avanza Argentina, avanza América Latina”, la adhesión al nuevo proyecto por el aborto legal

La marea verde volvió a tomar las calles de Argentina, donde la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito presentó por octava vez el proyecto para que el Estado garantice la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) a millones de mujeres y personas gestantes que mueren en la clandestinidad. La mayoría de los países de América Latina acompañaron la lucha de las mujeres argentinas con convocatorias en las embajadas y marchas masivas en las principales ciudades de sus países. Las claves del nuevo proyecto.

Esta será la octava vez que se presente un proyecto para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo en Argentina. Hasta ahora, solo una vez, en 2018, fue debatido en el Congreso después de que la Cámara de Diputados le diera luz verde, al calor de multitudinarias manifestaciones que instalaron el pañuelo de la Campaña como símbolo de la lucha feminista. Pero su aprobación fracasó por siete votos en el Senado.

«Las mujeres de América Latina seguimos en la lucha por la legalización del aborto, nuestras amigas argentinas nos siguen abriendo el camino”, resaltaron desde la Campaña por el Derecho al Aborto Legal en Colombia, en un video en el que llamaron a todas a movilizarse frente a la embajada de Argentina en Bogotá para acompañar el reclamo.

Desde los colectivos feministas de Chile también hicieron llamados a todas las mujeres para dar respaldo a la presentación que tuvo lugar en Buenos Aires “en solidaridad con Argentina y como una señal en el el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres”. “Nuestros derechos no se consultan. Nuestro cuerpo, nuestro territorio», convocó la coordinación 8M por el derecho a decidir a concentrarse frente al Palacio Nacional.

La iniciativa se replicó en El Salvador, Perú y Uruguay, entre otros países.

Claves del proyecto

Puntualmente, el nuevo proyecto de las argentinas establece que toda mujer o persona con capacidad de gestar tiene derecho a interrumpir su embarazo hasta la semana 14 de gestación. Y luego de superado el plazo, cuando el embarazo sea producto de una violación o signifique un riesgo para la vida o la salud integral de la persona gestante. Esto último implica su bienestar en todos los aspectos: físico, emocional y social.

Entre otros puntos, define que se debe garantizar la práctica de la IVE dentro de los cinco días de su requerimiento y debe estar cubierta la práctica en hospitales, obras sociales y prepagas.

Además, establece que no se puede exigir ninguna autorización judicial para brindar un aborto legal a todas las personas gestantes mayores de 16 años.

En el caso de los profesionales de la salud que intervengan sólo mantiene penas cuando se practique la IVE sin el consentimiento de la mujer o persona gestante.