Aumentan en México las muertes por tomar licores artesanales, ante la escasez de bebidas alcohólicas

Al menos 138 personas murieron en México en las últimas semanas por consumir licores artesanales adulterados. Las medidas contra la pandemia del coronavirus implicaron el freno parcial en la producción industrial alcohólica, lo que empujó a a algunos mexicanos a recurrir a elaboradores locales o a experimentar ellos mismos con las sustancias. Los resultados, para algunos, fueron fatales. 

En el estado de Puebla (centro), al menos 70 personas fallecieron y otras 15 fueron hospitalizadas por consumir licores adulterados. Uno de los focos de la tragedia fue un velorio en la comunidad de Chiconcuautla, donde algunos de los asistentes tomaron una bebida conocida como refino, un aguardiente de caña típico de la zona de elaboración artesanal.

23 personas fallecieron en las horas siguientes.  De acuerdo a la alcaldía de Chiconcuautla, el refino estaba «adulterado»: había sido sometido a un procedimiento que se asocia al uso de sustancias alternativas para abaratar costos en procesos de elaboración informales. 

Si bien este fue el caso con más víctimas fatales del país, no fue el único. En la localidad de Cacaloxuchitl (Puebla), un hombre falleció intoxicado con una bebida llamada tejón, mezcla de aguardiente con tejocote. «Se vende en las tienditas y lo puedes comprar para llevártelo. Mi papá empezó a sentir temblor y a debilitarse, nos dijo que se sentía mal y lo llevamos al hospital. Nunca había pasado», relató su hijo. 

Las autoridades investigan aún qué sustancias contenían las bebidas y el motivo de la adulteración. Por otro lado, también se registraron muertes en los estados de Morelos (centro), Yucatán y Veracruz (este), según autoridades estatales y regionales. 

Más muertes en Yucatán 

En Yucatán, cuna de los mariachis, también se registró un aumento de las muertes por el consumo de sustancias vinculadas al alcohol adulterado. Al menos 38 personas murieron por tomar metanol, sin saberlo, en sus habituales pajaretes, tragos con leche recién ordeñada, chocolate, café, azúcar, vainilla y alcohol puro de caña. 

En una semana, Humberto Macías, de 36 años, sufrió la muerte de tres parientes, quienes tomaron, en diferentes días, pajaretes con alcohol de una marca local, como lo habían hecho durante años sin problemas. «Siempre lo habíamos consumido, incluso yo mismo, muchas personas. ¡Quién iba a pensar que estaba así!», dijo Macías, originario de Mazamitla (Jalisco).

En el municipio de Acanceh, Yucatán, con costas en el Caribe, ya cuentan siete muertos en circunstancias similares. En Veracruz, Morelos y Yucatán, las autoridades intentan determinar qué sustancias consumieron las víctimas.