AUH permanente para todos

Argentina

Aunque muchos políticos de la oposición dediquen su tiempo a pensar cuáles son las falencias de la Asignación Universal por Hijo, un estudio revela los alcances de esta medida, que ahora también gozará de una actualización económica. El proyecto de ley para garantizar que el próximo gobierno conceda aumentos del programa es coincidente con el compromiso social del actual. 

Julián Blejmar- Miradas al Sur (Argentina) 

El aumento del 30% en la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo (AUE), que llevó su beneficio de 644 a 837 pesos, fue posiblemente menos trascendente que el anuncio oficial de envío al Congreso de un proyecto de ley para que estos programas, junto a las Asignaciones Familiares para empleados, posean una actualización automática. Así, el segmento más vulnerable de la población, –3,6 millones de hijos de trabajadores desocupados o no registrados y 70 mil embarazadas– tendrán el mismo derecho que los jubilados, que por ley deben recibir dos ajustes anuales que le impidan perder poder adquisitivo a sus beneficios a causa de la inflación. De hecho, al igual que con las jubilaciones, el índice de movilidad de la AUH surgiría de un cálculo integrado por el índice de suba salarial que mide el Indec, los ingresos fiscales con ponderación de los previsionales, y la variación de la cantidad de beneficiarios.

Sucede que tal como lo señaló la presidenta, gracias a la ley de actualizaciones, la AUH “no estará sujeta a que alguien quisiera licuar este beneficio no concediéndole aumentos y entonces, con el tiempo, la Asignación Universal por Hijo pasaría a ser un recuerdo”.

Esta última medida respondió además a las críticas de gran parte de oposición que, por estrategia política o por convencimiento, cuestionaban a la AUH por carecer de movilidad obligatoria. La respuesta del Gobierno, era que las actualizaciones por ley lo limitaban en la decisión política de aumentar las Asignaciones por encima de los índices fijados por la normativa. Fue, de hecho, lo que ocurrió en casi todos estos años, pues de acuerdo a un estudio del Centro Cifra de la CTA (ver gráfico) luego de que en los sucesivos períodos anuales la inflación disminuyera el poder adquisitivo de AUH, los aumentos que se fijaban por decreto no solo compensaban las pérdidas sino que siempre superaban los beneficios reales que se otorgaron en el lanzamiento de este proyecto, a fines de 2009.

” Así, el segmento más vulnerable de la población, –3,6 millones de hijos de trabajadores desocupados o no registrados y 70 mil embarazadas– tendrán el mismo derecho que los jubilados, que por ley deben recibir dos ajustes anuales que le impidan perder poder adquisitivo a sus beneficios a causa de la inflación “

Esto fue aún más rotundo con el anterior aumento del 40% decretado en junio del año pasado, el cual produjo que la AUH alcanzara “su poder adquisitivo más alto desde que se instituyó. Tanto es así, que ascendió 23,5% en términos reales desde que se instituyó en noviembre de 2009, y es un 4,3% superior al valor real de junio del año pasado, mes en el que se había aumentado la AUH 35,3% en términos nominales”.

Es, también, lo que sucedió con el último aumento del 30%. No solo porque supera en cinco puntos proyecciones de inflación como las del Estudio Bein o de la Ciudad de Buenos Aires (25%), sino porque también existió, a principios de año, un aporte extraordinario de 700 pesos para útiles escolares. De esta forma, el comienzo de la futura ley de movilidad será desde el punto más alto de los beneficios que registra la AUH en toda su historia.

Demoliendo mitos

Desde sus inicios, la AUH inauguró solapadas polémicas, pues resultaba dificultoso oponerse de forma abierta a un beneficio a las clases más postergadas. De hecho, uno de los pocos opositores que se animó a criticarla fue el precandidato por la Unión Cívica Radical Ernesto Sanz, quien en 2010 emitió su ya famosa frase: “La Asignación Universal se está yendo por la canaleta de la droga y el juego”. Desde una postura más ambigua, José Manuel de la Sota, precandidato del peronismo opositor por UNA, hizo referencia el mes pasado a los “subsidios a la vagancia” .

En rigor, tanto Sanz como De la Sota expresan a parte del imaginario popular de la sociedad, que considera que los subsidios a los sectores más postergados, en este caso a los niños nacidos en familias pobres, inhiben la cultura del esfuerzo y dificultan el desarrollo personal y social.

El prestigioso académico y economista Bernardo Kliksberg, quien revistió como funcionario de distintos organismos de Naciones Unidas como la Unicef, relevó la aplicación de este programa liderando un equipo de investigadores que realizaron entrevistas a 3.100 beneficiarias de la AUH. Los resultados fueron plasmados en los trabajos “Evaluación del Impacto de la Asignación en la Protección Social”, publicado por la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS), y “El Gran Desafío. Romper la trampa de la Desigualdad desde la Infancia” coescrito junto a la investigadora Irene Novakovsky. Según se afirma en estos trabajos, por medio de la AUH “no existe evidencia empírica alguna de desincentivo a la actividad laboral”. Asimismo, los estudios demuestran que la AUH representa en promedio sólo un cuarto del ingreso familiar (que trepa al 40% en los más pobres), por lo que las familias consiguen el otro 75% mediante su trabajo. Sin embargo, según el propio Kliksberg, al tener el 25% de los ingresos asegurados, las mujeres (receptoras en un 80% de la AUH) “pueden buscar mejores trabajos y capacitarse”.

” Lejos de la vagancia, el juego o las drogas, el trabajo revela también que las madres utilizan todos los recursos para mejorar la alimentación, salud y educación de sus hijos, y sostiene que en cinco años de aplicación, la AUH permitió que los hogares más humildes sean un 36% menos pobres, que los niños de esta franja incorporasen un año más de escolaridad, y que la maternidad adolescente haya disminuido en un 10% “

Lejos de la vagancia, el juego o las drogas, el trabajo revela también que las madres utilizan todos los recursos para mejorar la alimentación, salud y educación de sus hijos, y sostiene que en cinco años de aplicación, la AUH permitió que los hogares más humildes sean un 36% menos pobres, que los niños de esta franja incorporasen un año más de escolaridad, y que la maternidad adolescente haya disminuido en un 10%. 

El estudio destaca, asimismo, que la AUH se aplica con total transparencia y de forma directa, es decir, sin ningún intermediario que pueda exigir retornos o acciones a cambio y bajo obligación de exhibir los boletines escolares y carnets de vacunación y salud (en relación a este último punto, fuentes oficiales señalaron que se revocaron casi medio millón de AUH por no dar cumplimiento a estas últimas obligaciones).

De todas formas, se marca también una importante falencia, como lo es el hecho de que 400.000 niños pobres (el 10% de los beneficiarios en condición de recibirlos) aún no reciben la AUH por no poseer la documentación necesaria.

Una medida que es social y económica

La inversión social que representará la AUH a partir del aumento del 30% será de 19.000 millones de pesos, es decir, cerca del 0,5% del PBI (el total de los producido en el país durante un año). Este monto surge del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses, creado gracias a la estatización de los fondos previsionales privatizados en 1994 en el sistema de AFJP. Por eso, frente a la creación de la AUH, la diputada Elisa Carrió afirmó que era “sacarle a los pobres jubilados para darle a los chicos”. Sin embargo, este Fondo se compone tanto de los apo
rtes y contribuciones de los trabajadores activos y los impuestos de Seguridad Social, como también del rendimiento de bonos y acciones que el Gobierno obtuvo o fue adquiriendo gracias a la estatización. Y tiene cuentas diferenciadas para el aporte al programa de vejez (SIPA) y el de infancia, en el concepto de que la seguridad social no se limita sólo a la clase pasiva.

Según señaló oportunamente el ministro de Economía, Axel Kicillof, las políticas sociales tenían también como uno de sus grandes objetivos “apuntalar la rentabilidad de los capitalistas”, pues dentro de las condiciones de nuestro país “esa es la única plataforma sostenible de crecimiento”, y que, en efecto, había sido el mercado interno “la variable distintiva que permitió que el país creciera, se reindustrializara y creara empleo”, enfatizando además que “el haber fortalecido durante diez años la capacidad adquisitiva de los trabajadores y el consumo interno nos dio grados de libertad para no depender exclusivamente de lo que ocurría en el mercado mundial”.

” Eva Perón sostiene: ‘pienso que habría que empezar por señalar para cada mujer que se casa una asignación mensual desde el día de su matrimonio. Un sueldo que pague a las madres toda la Nación y que provenga de los ingresos de todos los que trabajan en el país, incluidas las mujeres. Nadie dirá que no es justo que paguemos un trabajo que, aunque no se vea, requiere cada día el esfuerzo de millones y millones de mujeres’ “

Los montos de la AUH, destinada al sector más vulnerable de la población, se aplican de forma directa en la actividad económica, pues estos sectores no tienen capacidad de ahorrar, adquirir dólares o viajar al exterior.

La madre de la AUH

Desde la centroderecha, también se sostuvo que el proyecto de cobertura universal a la niñez había sido originalmente escrito por las diputadas Elisa Carrió y Elisa Carca. Esta crítica ponía en pie de igualdad la redacción de un documento en una oficina, con la decisión y capacidad política de estatizar los fondos previsionales –votación en la que Carca se ausentó mientras que Carrió no era diputada–, para luego implementar éste y otros beneficios sociales. Pero si de ideas pioneras se trata, ya en 1951 en su libro La Razón de mi Vida, Eva Perón sostiene que “pienso que habría que empezar por señalar para cada mujer que se casa una asignación mensual desde el día de su matrimonio. Un sueldo que pague a las madres toda la Nación y que provenga de los ingresos de todos los que trabajan en el país, incluidas las mujeres. Nadie dirá que no es justo que paguemos un trabajo que, aunque no se vea, requiere cada día el esfuerzo de millones y millones de mujeres cuyo tiempo, cuya vida se gasta en esa monótona pero pesada tarea de limpiar la casa, cuidar la ropa, servir la mesa, criar los hijos, etc.”.

 

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