Ataques de la prensa internacional contra Argentina

Junto a las presiones ejercidas por el establishment y el sistema bancario, la prensa internacional jugó un rol destacado para forzar la devaluación del peso argentino contra el dólar. El periódico financiero The Wall Street Jornal llegó a publicar siete notas descalificando al gobierno de Cristina Fernández. Uno de los objetivos del golpe blando es generar el caos económico con el propósito de desprestigiar a los gobiernos democráticos de la región.

Ataques de la prensa internacional contra Argentina

Eduardo Barcelona – Latinoamérica Piensa

En lo que va del corriente año, el diario estadounidense que responde a las finanzas y, en particular, a la defensa de los llamados fondos buitres, The Wall Street Jornal, destinó siete notas a describir y descalificar la situación económico-financiera de la Argentina, a caballo del corrimiento cambiario que sufrió el peso contra el dólar y de las presiones ejercidas por el establishment y el sector bancario local para que la moneda se devaluara hasta crear una crisis política. La actitud de los factores de poder económico argentinos tuvo el perfume moderno de los golpes blandos, sustitutos de los golpes de estado militar de épocas históricas recientes.

El objetivo de los golpes blandos, como puede ser el descontrol económico, que acarrea la disparada de la inflación, la caída del consumo, la pérdida del poder salarial y el ingreso en estado de pobreza de grandes sectores de los trabajadores, es crear desprestigio en los gobiernos de extracción popular, cuyo postulado es antagónico con la mirada del mundo financiero nacional e internacional.

El Banco Central argentino decidió devaluar la moneda frente al dólar un 17 por ciento el 22 de enero último, hecho que disparó la serie de artículos en los principales medios norteamericanos e ingleses con comentarios que hablaban del supuesto “descontrol”, de ser un gobierno “populista” el de Cristina Fernández de Kirchner y hasta de cuestionar que hubiera asistido a la cumbre de la CELAC que tuvo lugar en Cuba.

“En el peor momento de la inestabilidad cambiaria argentina hubo dos senadores estadounidenses del partido Republicano, Marco Rubio y Bob Menéndez, que dijeron en la capital de Estados Unidos que era “probable que tengamos una crisis económica muy pronto en la Argentina””

Estas siete notas del The Wall Street Journal salieron publicadas entre el 27 de enero y el 20 de marzo de 2014 y fueron coincidentes con otras que editaron con igual tono con los del The New York Times, el The Washinton Post y The Economist, la revista financiera de Londres.

En el peor momento de la inestabilidad cambiaria argentina (últimos días de enero y primera quincena de febrero), que se tradujo en un fuerte aumento de precios en los productos de la canasta familiar, hubo dos senadores estadounidenses del partido Republicano, Marco Rubio y Bob Menéndez, que dijeron en la capital de Estados Unidos que era “probable que tengamos una crisis económica muy pronto en la Argentina” (Rubio), grosería con la que el gobierno del presidente Barack Obama puso distancia (7-2-14).

El cotidiano neoyorquino TNYT le dedicó en este último tiempo a la Argentina dos nota, la primera una editorial del diario y la segunda un análisis de uno de sus periodistas, que, entre otras necedades, dijo que la Argentina está “narcotizada por ese quijotesco brebaje político llamado peronismo” y que, si bien “ha cesado el latigazo cívico-militar”, “el latigazo económico está vivo” (27-1-14).

También The Washington Post editorializó sobre el momento argentino y en los últimos días de enero último se atrevió a escribir que el país “parece dirigirse a una nueva crisis”, mientras que la revista inglesa The Economist trazó un paralelo entre la República Bolivariana de Venezuela y la Argentina al interpretar que “se acabó la fiesta”. Parece una advertencia, ¿De quién?

“Lo sesgado de la visión es que hace responsable al gobierno de CFK y no incluye al de los que endeudaron el país, la mayoría de los cuales fueron administraciones militares y el de Carlos Menem, todos adherentes a la doctrina económica liberal”

The Wall Street Journal en una de las siete notas descalificadoras y sesgadas hace mención a que en 1910 “la Argentina era una de los 10 países más ricos del mundo. Hoy su ingreso per cápita es menos de la mitad que el de EE.UU.” y agrega que “la causa de los problemas seriales no es muy debatible, mal gobierno”, resume con salvajismo periodístico.

Lo sesgado de la visión es que hace responsable al gobierno de CFK y no incluye al de los que endeudaron el país, la mayoría de los cuales fueron administraciones militares y el de Carlos Menem, todos adherentes a la doctrina económica liberal, es decir, la que levanta y la que cree la línea periodística del diario de la bolsa de Wall Street.

En el afán de denostar, TWSJ llega a decir que Colombia habría desplazado como tercera economía de América Latina a la Argentina. Aun cuando sea cierto, el criterio no es para ponderar a Colombia, sino para descalificar a la Argentina.

En el momento en que se desarrollaba el problema cambiario, los fondos buitres presionaban a los estrados judiciales norteamericanos para que condenaran a la Argentina y la obligaran a pagar por los bonos que estos “emprendedores” o “fondos de cobertura” -como los llama TWSJ- compraron cuando eran papeles basura, acusando al país de ser un mal deudor, cuando fueron los presidentes Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner los que abonaron sin entrar nunca en mora lo que otros malos gobiernos argentinos –por cierto- habían adquirido.