Asamblea en la ONU: Arce denunció que la OEA y Mauricio Macri colaboraron con el golpe de Estado de 2019

El presidente de Bolivia Luis Arce denunció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que su país fue víctima de un golpe de Estado en 2019 apoyado por la Organización de Estados Americanos. En ese marco, el mandatario identificó también particularmente al gobierno de Mauricio Macri en Argentina por el envío de “armas y municiones a los golpistas”. 

Durante una intervención de casi media hora, Arce destacó que en Bolivia se produjo una “ruptura del orden constitucional”, que contó con la participación de “políticos que no cuentan con el respaldo del pueblo en las urnas, de malos efectivos de la policía y las fuerzas armadas, de la jerarquía católica y los medios”. 

Mencionó que durante el Gobierno interino de la autoproclamada Jeanine Áñez “se vulneró sistemáticamente el derecho y el debido proceso” y se vivió un clima de “persecución, procesamiento y encarcelamiento” cotidiano de personas inocentes.

El mandatario adjudicó un rol significativo en este proceso a la OEA y a su secretario general, Luis Almagro, en particular. Condenó que el organismo haya promovido “desestabilizaciones” y también aseguró que tuvieron un rol en el quiebre institucional “representantes de la Unión Europea y otras organizaciones no gubernamentales”.

Luego, apuntó contra los gobiernos de la región que tuvieron un rol activo en la coyuntura política de su país. En julio de este año, el gobierno boliviano denunció que la administración de Mauricio Macri envió “material bélico” con el fin de colaborar en la represión de cientos de ciudadanos que se manifestaron contra la asunción de la presidenta de facto, Jeanine Áñez. 

“Enviaron armas a los golpistas”, condenó Arce al accionar del entonces gobierno argentino. El jefe de Estado boliviano aseguró que buscará “que se haga justicia” por los cerca de 40 muertos en esos hechos. 

El mandatario boliviano incluyó además en su discurso temas como la crisis sanitaria por la pandemia de la covid-19, planteó la liberación de las patentes de las vacunas y el “alivio de la deuda externa” como algunas “soluciones integrales” al actual momento mundial.

Sus pedidos ante la pandemia

Arce señaló que la crisis sanitaria se sumó a la “crisis multidimensional del capitalismo” y que esta puso en evidencia “la desigualdad” entre los países a la provisión de las vacunas y que el acceso a la inmunización “debe ser considerada como un derecho humano”, así como la eliminación de la “brecha digital”.

“Consideramos importante que las transnacionales productoras de medicamentos liberen las patentes y compartan sus conocimientos y tecnología para la producción de vacunas”, fue uno de los pedidos del mandatario boliviano.

El alivio de la deuda externa global

Arce se refirió a la necesidad de hallar “soluciones integrales” a los efectos de la pandemia y propuso llegar a acuerdos con organismos multilaterales para “el financiamiento y alivio de la deuda externa a nivel global y para apoyar políticas sociales”.

En esa línea propuso que esos organismos “activen préstamos concesionales” y ejecuten medidas para garantizar que se alcancen los propósitos de la agenda de desarrollo 2030.

Crisis climática

El presidente boliviano también se refirió a la postura y planteos de Bolivia en cuestiones de medioambiente de cara a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) de noviembre próximo en Glasgow, en Reino Unido.

Algunos postulados giran alrededor de la “distribución de presupuesto de carbono entre los países”, la “deuda climática” y “compensación histórica” de los países del capitalismo central en materia de medioambiente y la recuperación de prácticas de naciones indígenas contra la crisis climática.

Finalmente, Arce reivindicó la centenaria demanda boliviana por un acceso soberano al océano Pacífico “mediante el diálogo y la concertación” con Chile con base en el dictamen de la Corte de La Haya en 2018.