Armas para todos: Bolsonaro legalizó la portación para políticos, periodistas y camioneros

El presidente brasileño Jair Bolsonaro cumplió su propuesta de campaña: firmó este martes un nuevo decreto que flexibiliza aún más las reglas para la posesión, el porte y la comercialización de armas. Ahora tendrán autorización políticos electos a un a cargo público, camioneros, periodistas que cubran asuntos policiales, abogados, agentes de tránsito y empleados de empresas de transportes de valores, entre otros. «La seguridad pública comienza dentro de casa», celebró Bolsonaro entre ademanes simulando pistolas.

La nueva definición complementa la emitida en enero a poco de asumir y termina de modificar el Estatuto del Desarme. Entre otras cosas, establece que armas de fuego clasificadas como “cortas” y que usen munición común, como las pistolas 40, 45 y 9mm pueden ser compradas y cargadas por todos los ciudadanos seleccionados, un uso que antes era restringido a las Fuerzas Armadas y policiales. Según Bolsonaro, con este decreto se garantizará «el derecho individual de que cada quien que quiera tener y portar un arma de fuego lo pueda hacer».

Entre aplausos de ministros y representantes del lobby de la seguridad en el Congreso, el excapitán del Ejército rubricó en una ceremonia en el Palacio de Planalto un texto que, según sus detractores, podría abrir la puerta a la liberación del porte de armas en Brasil, uno de los países más violentos del mundo.

El texto del decreto de este martes, que trata sobre la adquisición, registro, posesión, porte y comercialización, permite también que los tiradores deportivos, coleccionistas y cazadores, conocidos en Brasil como CAC, puedan transitar con el arma cargada y tengan derecho a adquirir hasta mil cartuchos anuales, en lugar de los 50 actuales, en función del calibre.

En medio de las críticas en su contra por su resistencia a proteger el medio ambiente, el ultraderechista aclaró que el decreto no busca legitimar la caza furtiva. «Nadie está liberando la caza en Brasil, que está reglamentada por una ley» sancionada en 2013 y se limita al jabalí, insistió el gobernante.

El 11 de enero, a poco de asumir, Bolsonaro modificó el estatuto, que hasta entonces permitía la posesión de armas a personas mayores de 25 años sin antecedentes penales y con una ocupación lícita, una vez que demostraran capacidad psicológica para su uso y justificaran su necesidad. Pero Bolsonaro habilitó la compra hasta cuatro armas y dejó abierta la posibilidad de comprar otras más.

La liberación de la venta de armas fue uno de los mascarones de proa de la campaña que llevó a Bolsonaro a ganar las elecciones de octubre pasado, en la que aseguró que esa medida le permitirá a la sociedad ejercer «la autodefensa» frente a una violencia que cada año causa en el país unas 60.000 muertes