Argentina y el mundo entero lloran la muerte de Diego Armando Maradona, el D10S del fútbol

Desconsolados, miles de argentinos pasaron la noche en las puertas de la Casa Rosada a la espera del velorio del máximo jugador de fútbol de todos los tiempos, Diego Armando Maradona, quien falleció el miércoles por un paro cardiorespiratorio en Tigre. La conmoción es nacional pero también internacional. Políticos locales, futbolistas y exfutbolistas, líderes mundiales, referentes de otras disciplinas y todos los medios informativos se hicieron eco de la noticia: a los 60 años el corazón de Maradona, el ex jugador; el ex entrenador; el emblema del seleccionado argentino; el mito nacional, dejó de latir. 

Desde las 6 de la mañana, cuando la Casa de Gobierno abrió sus puertas, una cola interminable desfila para despedirse del astro del fútbol, en una ceremonia que en principio esperan que se extienda por dos días y que incluya a más de un millón de personas. 

Los restos del Maradona, que falleció ayer, a menos de un mes de haber cumplido 60 años, llegaron a la 1:08 de esta madrugada a la Casa Rosada, donde aguardaban Claudia Villafañe con Dalma y Giannina para darle la despedida íntima tras la muerte repentina ocurrida el mediodía del miércoles 25 en una casa de la localidad bonaerense de Tigre.

El astro, que se desempeñaba como técnico de Gimnasia y Esgrima La Plata,  se había mudado a esa casa el 11 de noviembre tras haber recibido el alta médica luego de varios días ingresado en dos centros de salud, primero por un cuadro de anemia, deshidratación y “bajón anímico” y luego por un hematoma subdural por el que fue operado.

Las primeras investigaciones arrojan que murió dormido y la autopsia determinó que la causa de su muerte fue un “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada”.

Las reacciones en el mundo

“Murió Maradona”. Como un tsunami, el titular dio en minutos la vuelta al mundo, un mundo que aún hoy, a más de tres décadas de su retiro de las canchas, lo sigue reconociendo, casi sin excepciones, como el mayor futbolista de todos los tiempos.

Hasta el brasileño “Pelé“, casi el único que disputa ese título con Maradona, lo reconoció como una “leyenda” mundial y expresó su deseo de algún día poder jugar juntos “en el cielo”.

También Leo Messi, el mejor futbolista en actividad, expresó su tristeza por la muerte de Maradona: “Nos deja pero no se va, porque el Diego es eterno”.

A las reacciones de futbolistas y clubes de todo el mundo se sumaron las de grandes figuras de otros deportes, además de figuras del espectáculo y de la política en recuerdo de un “icono” de la cultura popular argentina. 

“Nos llevaste a lo más alto del mundo. Nos hiciste inmensamente felices. Fuiste el más grande de todos. Gracias por haber existido, Diego. Te vamos a extrañar toda la vida”, escribió el presidente Alberto Fernández, que publicó además una foto en la que se lo ve abrazado a Maradona, cuya carrera profesional se inició en Argentinos Juniors, el club “de los amores” del jefe de Estado.

El país aplaudió y los estadios encendieron sus luces en homenaje a Diego

El país se unió el miércoles en un sentido aplauso, mientras los estadios de fútbol encendieron sus luces desde las 22, en homenaje a Maradona. 

En cada barrio de la Ciudad de Buenos Aires y en las principales ciudades de la Argentina, los fanáticos recordaron con sus palmas al héroe del seleccionado nacional, que lideró, con su magia y valentía, la conquista del Mundial México ’86.

Los automóviles que circulaban por las calles en ese momento se plegaron al reconocimiento con el sonido de sus bocinas. En el Obelisco, el mayor ícono porteño, miles de fieles maradonianos que permanecían concentrados para despedir al ídolo se sumaron al aplausazo.

También en el estadio de Argentinos Juniors, llamado Diego Armando Maradona, club que dio origen al mito del fútbol mundial.

Los hinchas lo evocaron con el tradicional cántico de orgullo argentino: “¡El que no salta, es un inglés!”. Diego, como nadie, subordinó a los británicos dentro de un campo de juego con sus dos célebres tantos en los cuartos de final del Mundial ’86.

Un decreto muy particular, que reconoce la grandeza de Diego

El presidente argentino decretó el mismo miércoles Duelo Nacional en todo el territorio nacional por tres días y estableció que en esas jornadas la Bandera Nacional permanezca izada a media asta en todos los edificios públicos. 

El Decreto 936 destacó que Maradona “consagró su vida al fútbol, deporte que abrazó con pasión y entrega total y en el que su inmensa habilidad con la pelota lo consagró como el mejor futbolista del mundo y una persona que hizo inmensamente felices a los argentinos y a las argentinas”.

Recordó sus inicios, con nueve años de edad, en el equipo infantil conocido como “Los Cebollitas” de las inferiores de la Asociación Atlética Argentinos Juniors, club en el que debutó en Primera División con tan solo 16 años, habiéndose desempeñado también en el país en los clubes Boca Juniors y Newell’s Old Boys de Rosario.

Y que en el año 1979 fue convocado para la Selección Juvenil Argentina de Fútbol con el fin de disputar el Campeonato de la Copa Mundial de Fútbol Sub-20, realizada en Japón, evento en el que se destacó como indiscutido líder y llevó al equipo a la obtención del Título de Campeón del Mundo Juvenil, habiendo sido elegido el mejor jugador del torneo.

Rememoró que llevó adelante “una exitosa carrera en el exterior, mostrando su talento en clubes españoles, tales como el Fútbol Club Barcelona y el Sevilla Fútbol Club, y en Italia brilló en el equipo de la Ciudad de Nápoles, la Societá Sportiva Calcio Napoli, obteniendo lauros con esa institución que lo convertirían en un ídolo único para todo el pueblo napolitano”.

Y en la decimotercera Copa Mundial de la FIFA que se realizó en 1986 en México “fue el líder indiscutido y capitán de la Selección Nacional Campeona del Mundo, convirtiendo cinco goles, entre ellos el mejor gol de la historia”, y “la obtención del Mundial de fútbol, sus goles y el carisma que lo caracterizó hicieron de él un ícono inigualable del deporte nacional”.

Además, en el “Mundial 90” realizado en Italia obtuvo el subcampeonato “y su llanto, luego de la final perdida, quedó grabado en la retina de todo un país”.

“Su inigualable destreza futbolística lo transformó en una de las personas más conocidas del mundo, traspasando las fronteras y siendo reconocido unánimemente como el Mejor Jugador del mundo”, señaló el escrito.

El 25 de octubre de 1997, Maradona jugó su último partido oficial, “habiendo obtenido en su inmensa trayectoria numerosos títulos, galardones y homenajes”, repasó el Decreto.

“Más allá de sus logros individuales y grupales como futbolista, llevó al deporte a su máxima expresión, representando a cualquier argentino o argentina en el mundo, de manera tal que decir ‘Argentina’, inmediatamente traía como respuesta ‘Maradona’”, destacó la normativa.

También destacó que “tuvo la valentía de continuar asumiendo diversos desafíos profesionales ligados al deporte, y lo hizo actuando como director técnico”, en Argentina en instituciones como el Club Deportivo Mandiyú de Corrientes, Racing Club, en el Club Gimnasia y Esgrima La Plata y la Selección Argentina.