Argentina y Bolivia llegaron a un acuerdo por la atención de salud

Tras la polémica entre ambos gobiernos por la cobertura de la atención sanitaria de sus respectivos ciudadanos, finalmente Argentina y Bolivia firmaron un acuerdo de reciprocidad. El pacto establece que los argentinos que se encuentren en territorio boliviano, independiente del estatus migratorio, sean atendidos de manera universal y gratuita en las mismas condiciones que los bolivianos. Además, contempla la profundización de aspectos relacionados a la vigilancia epidemiológica.

El secretario de Salud Adolfo Rubinstein y la ministra de salud de Bolivia, Gabriela Montaño, firmarán esta tarde en La Quiaca, Jujuy, el convenio de cooperación mutua, resultado de los acuerdos alcanzados el 26 de febrero en materia de prestaciones gratuitas de salud.

El pacto se rubricó después del escándalo que se había desatado a inicios de febrero, cuando el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, acusó a Evo Morales por el trato “inhumano” a un argentino y volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de arancelar la atención sanitaria a los extranjeros. El gobernador jujeño Gerardo Morales aprovechó el caso puntual del joven argentino para montar una campaña contra los ciudadanos bolivianos que se atendían en los hospitales de su provincia.

Lo que aún no trascendió es qué ocurrirá con la ley provincial Nº 6116 sancionada bajo el impulso de Morales que «promueve el cobro del acceso al servicio de salud pública a ciudadanos extranjeros en tránsito por Jujuy”, como aclaró el propio gobernador el 7 de febrero, tras la sanción de la norma.

El caso de Manuel Vilca
La controversia en torno a la supuesta falta de reciprocidad en la atención médica hacia los ciudadanos argentinos en Bolivia se originó con el caso de Manuel Vilca, un joven músico accidentado el 8 de diciembre en Bolivia que debió ser atendido en el Hospital General de Oruro. El joven denunció que tuvo que pagar por las prestaciones recibidas.

Morales recogió el reclamo particular y lo convirtió en una bandera de campaña. Le envió una carta directo al presidente de Bolivia denunciando el supuesto “destrato” sufrido por Vilca y requirió que “se le reintegre todos los gastos que en concepto de prestaciones de salud le fueron pagados para utilizar el servicio sanitario de su país”.

“Son muchos los ciudadanos bolivianos que emigran constantemente al mío, y en particular a mi provincia, para buscar soluciones sanitarias que evidentemente en el suyo no las encuentran, ya sea por falta de accesibilidad al servicio, diferencia de tecnología o recursos humanos”, escribió Morales en las cartas enviadas primero a Evo Morales y luego a la ministra de Salud boliviana. Morales difundió los tickets con el detalle de los gastos hospitalarios, aunque no aclaró que la mayoría fueron prestados por una clínica privada de Cochabamba.

Montaño respondió el reclamo de Morales también por escrito. En la misiva remarcó que Manuel Vilca recibió “las mismas prestaciones de salud que reciben las bolivianas y bolivianos”, al igual que cualquier extranjero que se encuentre de paso. “No hubo ningún tipo de discriminación”, aseguró la funcionaria, que aclaró que Vilca había pedido el traslado por su cuenta a una clínica privada.

La ministra boliviana contó que Vilca estuvo cinco días internado en el hospital público General de Oruro, donde le realizaron una cirugía en el pie derecho y que, por decisión propia, continuó su recuperación en una clínica privada de Cochabamba. “Respetamos su decisión, pero como cualquier clínica privada en cualquier parte del mundo, son servicios que se cobran con costos mucho más altos de los que podrían darse en un sistema público”, explicó la funcionaria.