Argentina y Bolivia firmaron un acuerdo para la producción de baterías de litio

La empresa de Argentina, YPF Tecnología (Y TEC), y la empresa de Bolivia, Yacimientos de Litio Boliviano (YLB) firmaron en Buenos Aires un convenio para la producción de celdas y baterías de ion litio.

En el marco del memorando de entendimiento en investigación científico-tecnológica en el área de recursos evaporíticos y litio, firmado por ambos gobiernos, se firmó un convenio marco “para la producción de celdas y baterías de ion litio con tecnología autónoma”, informó en un comunicado el gobierno argentino.

“El acuerdo consolida la cooperación científico-tecnológica entre Argentina y Bolivia con el recurso natural estratégico. Este acuerdo nos permitirá sumar sinergia para la investigación, el intercambio de conocimiento, la capacitación de profesionales, la explotación y la producción con agregado de valor”, aseguró el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de Argentina, Daniel Filmus.

En la misma línea, hizo hincapié en la necesidad de “dejar de ser un país que solo exporta recursos primarios” para ser uno “industrializado, con un valor agregado y mejor posicionado en el mundo“. “Debemos cambiar la matriz productiva y potenciar nuestras exportaciones”, enfatizó.

En tanto, el ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Franklin Molina Ortiz, subrayó que la firma de este convenio “profundiza los lazos de hermandad” y “posibilita el intercambio tecnológico y de experiencias a partir de los procesos de industrialización y desarrollo en ciencia/tecnología”.

El litio en la región

Los yacimientos de litio en América Latina se concentran en seis países -Bolivia, Argentina, Chile, Perú, México y Brasil- que cuentan con más del 67% de los recursos mundiales del metal.

Bolivia es el país más rico en litio con 21 millones de toneladas en reservas, seguido de Argentina con 18,3 millones y Chile con 9,6 millones, según cifras del Servicio Geológico de Estados Unidos. 

El litio es una pieza clave para los productos tecnológicos y para la transición energética hacia energías renovables, y los gobiernos latinoamericanos diseñan estrategias para impulsar el desarrollo de esta nueva oportunidad para la región.

Según la Agencia Internacional de Energía, el 71% de la demanda del denominado “oro” o “petróleo” blanco se destina a la producción de baterías y aumentará 42 veces para 2040 de la mano de la producción de vehículos eléctricos para mitigar la dependencia a los combustibles fósiles.