Arce: “No descansaremos de exigir el procesamiento de los autores del golpe de Estado”

El presidente de Bolivia Luis Arce afirmó que no descansará hasta sancionar a los responsables del golpe de Estado que se perpetró contra el exmandatario Evo Morales en 2019, que contó con “cómplices internacionales”. “No descansaremos, desde el ámbito de nuestras competencias, de exigir el procesamiento y sanción de los autores del golpe de Estado”, dijo Arce durante una reunión parlamentaria para celebrar este 6 de agosto la fundación de Bolivia en 1825.

Todos quienes promovieron el derrocamiento de Morales “deben responder ante la justicia por los actos ilegales, ilegítimos y violentos que perpetraron contra el pueblo, la democracia y la constitución política del estado”.

Para el gobierno de Arce y el Movimiento Al Socialismo (MAS), la renuncia de Morales en noviembre de 2019 fue forzada por un golpe civil-militar-policial. 

Por ese motivo, el poder Ejecutivo impulsa un juicio penal contra la expresidenta Jeanine Áñez, sucesora y encarcelada desde marzo pasado, así como contra varios de sus ministros y exjefes militares y policiales.

Participación internacional

Arce además dijo que la maniobra para destituir a Morales de la presidencia tuvo “cómplices internacionales”. El oficialismo asegura que hubo una confabulación de gobiernos de derecha contra Morales, como los de Lenín Moreno de Ecuador (2017-2021) y Mauricio Macri (2015-2019) de Argentina, que enviaron armas para reprimir a los opositores a Áñez.

También considera que la delegación de la Unión Europea (UE) en La Paz, la Iglesia católica, y los expresidentes derechistas Carlos Mesa (2003-2005) y Jorge Quiroga (2001-2002) fueron parte de la conspiración al haber discutido la salida de Morales y su sustitución por Áñez.

La UE rechazó esa acusación y el resto de esos actores cuestionan la versión del golpe.

Arce tuvo que suspender varias veces su discurso por los gritos de los legisladores opositores, que dijeron que en las elecciones de 2019 Morales hizo fraude, mientras los oficialistas les respondieron de igual manera con la expresión “¡golpe, golpe!”.