“Apuntar a la cabeza y ¡fuego!”, el futuro gobernador de Río de Janeiro quiere francotiradores

En la línea con la política de mano dura planteada por el capitán retirado y próximo presidente de Brasil, el gobernador electo de Río de Janeiro, Wilson Witzel, redobló la apuesta y propuso directamente matar a los delincuentes de un tiro en la frente y contratar francotiradores profesionales para controlar las favelas. La polémica iniciativa, que rápidamente fue criticada por los organismos de derechos humanos, fue avalada por el futuro ministro de Defensa de Brasil. “Lo correcto es matar al delincuente. Y la policía va a hacer lo correcto. Apuntar a la cabeza y ¡fuego!”, defendió Witzel.

“¿Fusil en la mano? Es una amenaza, él (criminal) va a usar el fusil para atacar a quien sea que esté enfrente suyo”, declaró Witzel en la entrevista a Globonews. El exjuez federal, que integra el Partido Social Cristiano (PSC), fue elegido gobernador del Estado de Río de Janeiro con casi 60 por ciento de los votos.

La propuesta de Witzel sigue la lógica de mano dura que impera en el Estado desde febrero pasado cuando fue militarizado. “A un malhechor con un fusil lo frena otro fusil. No sirve de nada pedirle que lo deje en el suelo, porque va a disparar. El policía que fuera cuestionado, va a ser defendido por la fiscalía”, aseguró la semana pasada el electo alcalde en un encuentro con las fuerzas de seguridad.

“Lo correcto es matar al delincuente. Y la policía va a hacer lo correcto. Apuntar a la cabeza y ¡fuego!”, dijo en la misma línea. “En Ciudad de Dios -una favela en la zona oeste de Río-, un helicóptero grabó cinco elementos armados con fusiles. Allí, si uno tiene una operación en que nuestros policías están autorizados para abatir, todos ellos serán eliminados”, completó Witzel, que se mostró a favor de matar a quienes porten armas desde un helicoptero.

Desde Amnistía Internacional repudiaron drásticamente la propuesta y remarcaron que autorizar a las fuerzas de seguridad para actuar de forma ilegal, violenta y en contra de los derechos humanos provocará una escalada de violencia que pondría en riesgo la vida de los ciudadanos y los agentes de seguridad. “Tal medida podría tener un impacto desastroso en el aumento de homicidios y de violencia armada en ciudades”, alertó el organismo en un comunicado.

Witzel, que asumirá la gobernación el próximo 1 de enero, reconoció que prefiere defender a los policías ante la Justicia, incluso si son condenados por actuar en contra de la ley. “El policía será defendido. Si es condenado, vamos a recurrir. Si la sentencia se mantiene, es un riesgo que vamos a correr. Lo que me deja incómodo es ver a un bandido con fusil en la calle”, añadió.

Lejos de suavizar la propuesta de matar a los sospechosos que porten armas, el futuro ministro de Seguridad ratificó la política de mano dura. “Es una reacción necesaria a la exhibición ostentosa de armas de guerra en las manos, muchas veces, de jóvenes” en Rio de Janeiro, afirmó el general retirado Augusto Heleno, designado como responsable de defensa por el ultraderechista Jair Bolsonaro.

La idea, explicó en declaraciones a Radio Nacional, es que la policía entrene a comandos de élite para matar a “criminales” que lleven armas largas. El general Heleno insistió en que la propuesta tiene que “ser muy bien aplicada para no parecer que se está autorizando a matar. Eso no es lo que se pretende”, enfatizó.