Áñez tuvo que ceder y Bolivia va a elecciones el 6 de septiembre

La presidenta de facto boliviana promulgó finalmente la ley que establece la fecha para los comicios generales, después de que el Congreso advirtiera que avanzaría con la convocatoria si la mandataria se negaba. Mientras tanto, este domingo se celebró la llegada del Año Nuevo Andino Amazónico 5528, con ceremonias afectadas por la pandemia de coronavirus.

“Voy a promulgar la ley convocando a elecciones el 6 de septiembre”, dijo Jeanine Áñez en un mensaje a la nación, luego de analizar la situación con el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero.

Áñez sostuvo que nunca tuvo interés en prorrogar su gestión y que la propuesta de postergar las elecciones solo se debía a la pandemia de coronavirus. “Quiero pedir al señor Evo Morales, Luis Arce Catacora (candidato presidencial del MAS) y Carlos Mesa (ex presidente y también candidato presidencial), que asuman con valentía la responsabilidad que tienen al haber exigido con tanta insistencia para que hagamos elecciones en plena pandemia”, agregó.

La jefa del Estado dijo que decidió la promulgación después de recibir “una serie de presiones por parte de sus adversarios políticos, como el candidato Carlos Mesa y representantes del Movimiento al Socialismo (MAS)”.

Áñez había condicionado la promulgación de la ley a un informe científico que había pedido al Parlamento para que justificara que se pueden celebrar los comicios sin riesgo de un brote de la enfermedad, a lo que la presidenta del Senado boliviano, Eva Copa, del MAS, advirtió de que la promulgará ella misma si no lo hacía la mandataria interina.

Los comicios que devolverán la posibilidad a los bolivianos de elegir a sus autoridades tras el golpe de Estado contra Evo Morales, estaban previstos originalmente para el 3 de mayo. Sin embargo, a finales de marzo el órgano electoral los pospuso sin fecha al declarar el Gobierno interino la emergencia sanitaria.

“Con fecha fijada, corresponde, ahora, a los órganos del Estado garantizar elecciones limpias y transparentes, preservando la salud y el derecho a una participación sin persecuciones políticas”, reclamó Evo Morales desde su cuenta de Twitter.

El solsticio se celebró de forma particular

El Año Nuevo Andino Amazónico 5528 se celebró este domingo en Bolivia en medio de pedidos de superación de la pandemia de la covid-19, con actos restringidos debido a la emergencia sanitaria que rige en el país.

La Alcaldía de La Paz habilitó un único lugar, en un mirador de la ciudad, para la recepción de los primeros rayos del sol con una concurrencia de solo unos pocos creyentes en esos ritos, arraigados principalmente en la región occidental boliviana.

Foto: EFE

La celebración de la llegada del Año Nuevo se replicó también en El Alto, ciudad vecina de La Paz, de población mayoritariamente aimara, y en las provincias del departamento cercanas al lago Titicaca, considerado sagrado por las culturas ancestrales del país.

La ritualidad giró en torno a una ofrenda a la Pachamama o Madre Tierra, con una hoguera a la que se ofrecen trozos de incienso, figuras multicolores que representan los deseos de los creyentes y sullus o fetos de llama, y que se alimenta con alcohol. Ya cuando el dios Inti, como se llama el sol, emergió de entre los cerros de la cordillera a las 07.15 hora local, los asistentes extendieron las palmas de sus manos para permitir que los rayos entreguen la nueva energía del nuevo ciclo.

Foto: AFP

Las imágenes de televisión mostraron que en varios puntos del país los rituales se desarrollaron con algunas medidas de seguridad sanitarias como el uso de tapabocas y una asistencia moderada, sin los turistas que habitualmente llegan al país para asistir a estas ceremonias tradicionales.

“Lamentablemente este año este año nos ha alejado de esta forma de vivencia”, dijo el expresidente de Bolivia Evo Morales en un contacto desde Argentina con la radio cocalera Kawsachun Coca.

Durante los casi catorce años de la presidencia de Morales se promovió la celebración del Año Nuevo Andino Amazónico, que incluso llegó a decretarse como feriado nacional, con masivas concentraciones en sitios como la ancestal Tiahuanaco, su natal Orinoca o las ruinas de Samaipata en el oriente del país.

Desde que Jeanine Áñez asumió la Presidencia interina del país, en noviembre pasado, los rituales andinos que formaban parte de las actividades gubernativas de Morales han sido relegados, al mismo tiempo que se han reinsertado símbolos como el crucifijo y la Biblia.