Amplían un cementerio en Uruguay por el alto número de muertos por covid 

Uruguay, que atraviesa un duro pico de contagios de coronavirus, registra por estos días una de las peores postales de la pandemia. El alto número de fallecimientos por covid en el norte del país obligó a la ciudad de Salto a ampliar un cementerio para poder albergar a todos sus muertos. 

La inusual cantidad de fallecimientos registrados en mayo hizo que el cementerio “quedara chico”, en palabras del intendente del departamento, Andrés Lima. Por eso, adquirirán el predio adyacente para así poder extender la capacidad de entierros. 

Lima destacó que solo en mayo murieron 185 salteños, más del doble del promedio habitual en el departamento. Y de esos, 100 fallecieron por covid-19. Asimismo, agregó que en los primeros 6 días de junio, ya se sumaron otras 41 muertes por el virus.

Con 125.000 habitantes, el departamento tuvo en 2018 una tasa de mortalidad de 8,9 cada 1.000 personas, según datos oficiales, lo que equivale a unos 1.100 fallecimientos al año (90 al mes) por todas las causas.

“Esto ha llevado a una situación difícil, compleja, crítica, en el cementerio del Barrio Artigas de nuestra ciudad”, explicó y agregó: “Esta semana comienzan a construirse más nichos, más casilleros debido a este número tan elevado de fallecimientos”.

Salto es uno de los departamentos uruguayos más castigados por el virus. Con un promedio de 147 casos nuevos cada 100.000 habitantes en los últimos 7 días, tiene el segundo peor registro entre los 19 departamentos del país, solo detrás de Paysandú.

En tanto que Uruguay, de 3,5 millones de habitantes, es actualmente la nación con la mayor cantidad de muertes en el mundo en los últimos 14 días, en relación a su población, de acuerdo a un balance de AFP realizado sobre datos oficiales.

A pesar de los reclamos de la comunidad científica y opositores, el presidente Luis Lacalle Pou descartó paralizar al país decretando medidas de confinamiento. Al mismo tiempo, el gobierno apostó a una campaña de vacunación que, desde su inicio el 1 de marzo ya ha inoculado al 56% de la población con al menos una dosis de Sinovac, Pfizer o Astrazeneca. El 30% está completamente vacunado.