América Latina se prepara para unas fiestas con cuidados extremos

Las fiestas de fin de año representaron un dolor de cabeza para las autoridades de los países latinoamericanos que, ante un nuevo aumento de casos en la región, tuvieron que tomar nuevas medidas para evitar la circulación de personas y disminuir al máximo los encuentros. México, Perú, Uruguay, Colombia, Argentina y Chile pidieron especial cuidado a sus ciudadanos para evitar aglomeraciones y dictaron restricciones que van en ese sentido.

La pandemia provocó al menos 1.703.500 muertos en el mundo desde que la oficina de la OMS en China dio cuenta de la aparición de la enfermedad en diciembre de 2019. Desde el comienzo de la epidemia más de 77.272.040 personas contrajeron la enfermedad y al menos 49.095.900 se recuperaron. América Latina tampoco estuvo exenta. Al menos 486.768 personas fallecieron en la región y 14.726.838 se contagiaron. 

Por esa razón, ante las noticias que llegaron desde Gran Bretaña sobre la aparición de un virus más transmisible, América Latina optó por cerrar buena parte de sus fronteras. Sobre todo, porque la región se estaba preparando también para tomar decisiones ante el reciente aumento del ritmo de contagios del nuevo coronavirus que se registró en la mayoría de los países y que aumentaron los temores ante una “segunda ola” como la que se vivió en Europa. 

Mientras se recibían con esperanza las primeras aplicaciones en Estados Unidos  de las primeras vacunas de Pfizer y su socio alemán BioNTech, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó el 18 de diciembre  que América registró su peor cifra desde que empezó la pandemia, con 356.000 nuevos casos.

Las disposiciones que se tomaron para evitar que se propague el virus

Precisamente para frenar el avance de la pandemia, Ciudad de México y el Estado de México cerraron todas las actividades no esenciales desde ese día y hasta el próximo 10 de enero. “Tendremos una suspensión temporal de ciertas actividades económicas que contribuyen importantemente a la movilidad y a la congregación de las personas”, indicó el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.

Ciudad de México, el principal foco rojo de la pandemia, acumula 277.733 casos de covid y 19.583 muertos, mientras el país suma 1.289.298 contagios y 116.487 decesos. Frente a estos números, el funcionario hizo énfasis en que “no es el momento para hacer fiestas, reuniones familiares y cualquier otra congregación”.

Las mayores ciudades de Colombia celebrarán también las fiestas de fin de año condicionadas por severas restricciones, que en algunos casos incluyen la prohibición de vender bebidas alcohólicas y de reunirse en espacios públicos. 

Bogotá, que tiene el mayor número de contagios acumulados, con más de 430.000, prohibió la venta de licores desde hoy y hasta el domingo, restringió la cantidad de personas que puede ingresar a un comercio al mismo tiempo y limitó los días que cada uno puede salir a comprar. Además, prohibió las tradicionales reuniones en espacios públicos de la ciudad el 24 y el 31 de este mes.

“Todos hemos tenido un año difícil y sabemos lo importante que es compartir en Navidad y cerrar este 2020 con tranquilidad, por eso no podemos relajarnos y descuidar el cuidado frente a la Covid-19”, afirmó la alcaldesa bogotana, Claudia López.

Los Gobiernos del Cono Sur también decidieron tomar medidas de urgencia esta semana para evitar a toda costa que los sistemas de salud colapsen durante el fin de año.

Así, por ejemplo, en Chile el presidente Sebastián Piñera, extendió por 90 días más del Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe, hasta el 13 de marzo de 2021.

Piñera reiteró que la extensión del Estado de Excepción le permite tomar medidas como “restringir las libertades y los movimientos de las personas y tomar medidas como las cuarentenas y el toque de queda que estimamos son necesarias y tenemos que poder disponer de ellas si se hacen más necesarias en el futuro”.

“Vemos con preocupación el aumento de casos estos últimos días. Les pido que hagamos todos un esfuerzo y cuidémonos por el bien propio, de nuestras familias y de nuestros seres queridos”, afirmó el ministro de Salud, Enrique Paris.

Santiago, que con siete millones de habitantes estuvo en junio al borde del colapso sanitario, llevaba tres meses en plena apertura gradual de la economía pero hace dos semanas retrocedió a la segunda fase que implica cuarentena los fines de semana y el cierre de todo comercio que no sea esencial.

Cerca, en Paraguay, se registran hasta la fecha 97.028 casos de contagio, de los que se recuperaron 69.351 pacientes y 2.032 fallecieron. Por eso, el ministro de Sanidad paraguayo, Julio Mazzoleni, anunció restricciones de desplazamientos en el país entre el 25 de diciembre de 2020 y el 3 de enero de 2021.

En el mismo sentido, el Senado uruguayo aprobó este viernes en una sesión extraordinaria el proyecto de ley enviado por el Gobierno de Luis Lacalle Pou, que regulará el derecho de reunión por el aumento de casos, si bien el debate continúa en la Cámara de Representantes.

El proyecto permite limitar el derecho de reunión, reflejado en el artículo 38 de la Constitución, durante 60 días -prorrogables por 30 más- cuando haya “aglomeraciones de personas que generen un notorio riesgo sanitario”.

Para evitar la propagación del virus en Argentina, el presidente, Alberto Fernández, extendió hasta el 31 de enero las medidas sanitarias adoptadas de distanciamiento social y pidió reforzar el cuidado individual y colectivo ante las fiestas. 

“Vamos a seguir con lo que hemos dispuesto hasta acá, de distanciamiento social. Entre hoy y mañana estaremos firmando el decreto de necesidad y urgencia. Vamos a seguir así hasta el 31 de enero“, comentó el mandatario.