Allanamientos a la usina de fake news de Bolsonaro

La Policía Federal de Brasil allanó residencias de empresarios, políticos y blogueros aliados del presidente Jair Bolsonaro. Fue por orden del Supremo Tribunal Federal, en el marco de una investigación sobre la red ilegal de noticias falsas de la ultraderecha comandada por el llamado “Gabinete del Odio”.

Según se informó oficialmente, el diputado paulista Douglas García, del ala oficialista del Partido Social Liberal, el magnate Luciano Hang, dueño de la cadena de importados Havan, y Roberto Jefferson, titular del Partido Trabalhista Brasileño, aliado de Bolsonaro, fueron blanco de las operaciones. Estas personas son consideradas parte del nuevo poder brasileño, que desde 2018 alimentan las campañas virtuales del bolsonarismo, claves para la victoria electoral de aquel año.

El juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes ordenó la operación, que busca encontrar una red que se dedica a amenazar en forma constante a los miembros de la más alta corte brasileña, cuyo cierre es pedido todos los fines de semana desde marzo por manifestantes bolsonaristas en Brasilia.

También hubo allanamientos en los domicilios de otros dos personajes populares de la extrema derecha brasileña: el periodista Allan dos Santos, del blog Terça Livre (Martes Libre) y la ex dirigente feminista Sara Gironimi, que adoptó el nombre de Sara Winter, una líder fascista británica. Winter comanda un campamento en Brasilia llamado “300 de Brasil” que según ella se encarga de adoctrinar a la población contra el comunismo. La mujer visita habitualmente al presidente Bolsonaro en la puerta del Palacio de la Alvorada.

Dos hijos del presidente Jair Bolsonaro calificaron de “inconstitucional” y “dictatorial” la investigación.

“Esta investigación es inconstitucional, política y ideológica”, dijo Carlos Bolsonaro, principal asesor del presidente y concejal de Río de Janeiro, a quien se le atribuye haber montado en el Palacio del Planalto una red llamada “Gabinete del Odio”.

El diputado Eduardo Bolsonaro acusó al juez Moraes de haber tenido una conducta “dictatorial” contra sus aliados. “Los que creían que Brasil tendría medidas autoritarias a partir de las elecciones de 2018 acertaron, pero no contaban con que la orden dictatorial no vendría del presidente que ellos tanto acusan de dictador”, afirmó.

Los allanamientos que sí celebra Bolsonaro

El presidente de Brasil felicitó a la Policía Federal por una operación en la que se allanaron las residencias particulares y oficiales de uno de sus principales rivales políticos, el gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel. Es en una causa por supuestos fraudes en contrataciones médicas para enfrentar al coronavirus.

“Felicito a la Policía Federal; me enteré por los medios; felicitaciones a la Policía Federal”, dijo Bolsonaro haciendo la señal de que estaba sonriendo por debajo del barbijo, al hablar con periodistas y militantes en la puerta del Palacio de la Alvorada.

Bolsonaro ya anunció que se repetirán las operaciones policiales contra gobernadores. “Habrá más. Mientras yo sea presidente habrá más, esto no es información privilegiada”, dijo al ser consultado.

Para el gobernador Witzel, un ultraderechista que dejó de ser aliado de Bolsonaro a fines del año pasado y profundizó las diferencias frente a las decisiones oficiales sobre cómo afrontar la pandemia, se trata de una “interferencia evidente” del gobierno nacional en su contra.

El caso fue autorizado por el Superior Tribunal de Justicia (STJ), corte de tercera instancia que tiene competencia para actuar en las gobernaciones, y la operación había sido anticipada ayer en una radio por la diputada Carla Zambelli, bolsonarista que defiende una mayor acción de la Policía Federal contra los gobernadores que se oponen al plan oficial para afrontar la pandemia.