Alerta en México por el robo de una “fuente radioactiva” mortal

Nueve estados mexicanos están en alarma desde el fin de semana por el robo de una “fuente radioactiva iridio-192” que fue sustraída de un vehículo privado. Las autoridades alertaron que la exposición a este equipo puede provocar automáticamente la muerte en caso de ser manipulado incorrectamente.

Protección Civil indicó que se trata de un contenedor de un peso aproximado de 25 kilogramos que alberga en su interior una fuente radioactiva de Iridio-192 con número de serie TT3303. Y lanzó un alerta a las unidades ubicadas en el Estado de México, Ciudad de México, Hidalgo, Querétaro, Michoacán, Guerrero, Morelos, Puebla y Tlaxcala. 

Las autoridades recordaron a la población el peligro de acercarse al dispositivo, y pidieron seguir los siguientes pasos en caso de localizarlo:

– No realizar manipulación alguna del equipo, ni permanecer cerca del mismo.

– Establecer un perímetro de seguridad y resguardo como mínimo de 30 metros.

– Notificar el hallazgo de inmediato a la autoridad de orden federal.

– Levantar un registro de las personas (civiles y primeros respondedores) que pudieron haberse ubicado dentro del radio de seguridad (nombre, dirección y teléfono de contacto).

El gobierno explicó que si la “fuente radioactiva es extraída de su contenedor, es manipulada o se tiene contacto directo con la misma durante unos minutos a horas, puede ocasionar lesiones permanentes”.

Mientras que si se mantiene el contacto directo con la fuente durante días “sus efectos pueden ser mortales”, dijo la institución.

¿Qué es el iridio-192?

El iridio-192 es un isótopo radiactivo, es decir una versión del iridio (elemento 77 de la tabla periódica) con un número de neutrones diferente al que contienen las formas dominantes del elemento.  

El iridio natural es un metal del grupo del platino, de color blanco y plateado, que se utiliza, entre otros fines, en la elaboración de joyería. Se considera un elemento denso y seguro, muy resistente a la corrosión. Sin embargo, puede volverse radioactivo y ser muy corrosivo para los humanos.

Este tipo de sustancias y equipos pueden ser empleados también para conectarlos a explosivos y crear lo que es denominado como una “bomba sucia”. 

Además de ser inestable y emitir electrones y rayos gamma que se descomponen en isótopos de osmio e isótopos de platino, su vida media es de aproximadamente 74 días.