Alerta en el Amazonas por un fuerte aumento de incendios durante junio

Los datos oficiales marcan que junio fue el mes más devastador por los incendios en el Amazonas desde 2007, un hecho que preocupa a los ambientalistas porque augura otra temporada seca dramática para la mayor selva tropical del planeta.

Los satélites del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) detectaron 2.308 focos de incendio, un 2,3% más que en junio del año pasado (2.248).

El anterior récord para junio, el mes que marca el inicio de la temporada seca, se registró en 2007 (3.519 focos).

Mayo, con 1.166 focos, marcó también un récord desde 2007 para ese mes.

Los números muestran la continuidad de la tendencia de los últimos años, que según los ambientalistas se ve incentivada por la posición del presidente Jair Bolsonaro a favor de la apertura comercial del Amazonas.

“El aumento de los focos de incendio en la Amazonía no es una sorpresa, es fruto de las acciones directas que incentivan la ilegalidad y debilitan los órganos de control, como el recorte del 60% en el presupuesto de 2021 para la vigilancia de los incendios”, indicó por su parte el Instituto Socioambiental (ISA).

En 2020 hubo 103.000 incendios en el bioma amazónico, un aumento anual de casi 16%, según los datos del INPE, que utiliza imágenes satelitales para seguir los fuegos y la deforestación.

Según los expertos, los incendios amazónicos son en su gran mayoría consecuencia de la deforestación para abrir espacio a la agricultura y a la ganadería.

El esfuerzo insuficiente de Bolsonaro por controlar la situación

El gobierno brasileño publicó esta semana un decreto que prohíbe el uso del fuego en la agricultura en todo el país durante cuatro meses y autorizó el envío de militares al Amazonas para combatir los crímenes ambientales, entre ellos la deforestación y la minería ilegal.

Dos estrategias que, según afirmó este jueves Greenpeace Brasil, “fracasaron de manera incontestable en los últimos dos años”.

Bolsonaro se comprometió además recientemente ante la comunidad internacional a eliminar la deforestación ilegal en Brasil hasta 2030, pero lo hizo sin anunciar medidas concretas para alcanzar ese objetivo.

La deforestación amazónica registró tres récords anuales sucesivos en los últimos años. En el periodo de referencia agosto-julio se talaron 9.216 km2 entre agosto de 2019 y julio de 2020 (+34% respecto a los 12 meses anteriores), una superficie mayor que la de Puerto Rico.