Alegría y fiesta, el clima en las calles por la asunción de Castillo

Un ambiente de calma, con escenas de alegría y fiesta, pero con unas drásticas medidas de seguridad en las calles del centro de la capital Lima, antecedieron a la posesión del profesor Pedro Castillo como nuevo presidente de Perú.

“Esperamos un cambio de verdad, eso es lo que estamos esperando todos los peruanos y yo sé que lo va a hacer el presidente de la República, el profesor Pedro Castillo”, sostuvo Lizbeth Timpo, una profesora de la región de Cajamarca, la misma de donde es oriundo Castillo, que viajó hasta la capital para apoyar la asunción del primer docente rural que llega al poder en el país con promesas de izquierda y sin un partido grande.

Como ella, docentes del departamento de Cajamarca bailaron con sus ropas tradicionales y los colores de la bandera nacional -blanco y rojo- en las calles para festejar la asunción presidencial de su colega y paisano, mientras a solo unos metros se extendía un largo cordón policial, con agentes vestidos con el equipo completo de antidisturbios.

Al mismo tiempo, grupos de campesinos se movilizaron y marcharon alrededor de la plaza San Martín, en el centro de Lima, a unos 300 metros del Palacio de Gobierno.

Con un cartel que rezaba “Perú te amo y te defiendo”, un frente de campesinos del departamento de Junín expresaron su respaldo a Castillo y su futuro Gobierno, algunos arropados con la whipala -símbolo de las comunidades indígenas-, otros con banderas nacionales, pero todos con tapabocas.

Mientras las calles de los alrededores del centro de Lima -cerrado en parte por el perímetro de seguridad- se empezaban a poblar de simpatizantes del presidente electo, Castillo arribó al Palacio Torre Tagle, sede de la Cancillería, donde esperó a una delegación del Congreso que lo invitó finalmente a desplazarse hasta la sede del Poder Legislativo para la ceremonia de posesión.

En el Congreso ya lo esperaban sus familiares, campesinos humildes del departamento de Cajamarca, personas con historias personales muy similares a las de los manifestantes que hoy marcharon en las calles de la capital.

A lo largo de la mañana, en las inmediaciones de la Catedral, del Congreso y de Torre Tagle se concentraron varios grupos de personas, sobre todo simpatizantes de Castillo y del partido de izquierda Perú Libre.

A contrario de lo que se esperaba, por el momento no se vieron manifestaciones contrarias, a pesar de que sectores de derecha, representados principalmente por los partidos Fuerza Popular (fujimorismo) y Renovación Popular, se niegan a reconocer la legitimidad de Castillo y argumentan que hubo un fraude en las elecciones aunque nunca presentaron pruebas que lo demuestren.

Los actos de este miércoles, que además coinciden con el bicentenario de la proclamación de la independencia, comenzaron con un tedeum oficiado en la Catedral por el arzobispo de Lima, Carlos Castillo.

El tedeum representó el último acto oficial del presidente Francisco Sagasti, quien terminó así un Gobierno interino de ocho meses en el que tuvo que enfrentar la pandemia de coronavirus y la tensa situación política derivada de las elecciones.