El entierro del ALCA

Latinoamérica 

Con la caída del ALCA se gestó una refundación de las relaciones regionales en aras de la unidad e integración latinoamericana. La semana pasada se conmemoraron seis años desde que nuestros mandatarios se unieron para repudiar este desigual tratado. La enfática crítica de Hugo Chávez y Néstor Kirchner a la dominación estadounidense marcó el nacimiento de la “Patria Grande”. 

Jordán Rodríguez- Correo del Orinoco (Venezuela) 

Hay momentos que marcan la vida de los pueblos. Esta semana no puedo dejar de recordar uno de los que creo esbozó el rumbo de nuestro continente en su camino por la soberanía y el respeto.

Un viento helado nos secaba la garganta y el hondear de las banderas con el rostro de Evita, el Che, Fidel y Bolívar iluminaba cada espacio de aquel estadio del Sur.

La energía del Gigante inundó cada milímetro repleto de la esperanza de todos los que ahí estuvimos con la esperanza de escuchar a nuestro Chávez enterrar el ALCA.

Recordar que la unidad es el único camino para lograr la consolidación de la “Gran Nación de Repúblicas” que soñó Bolívar o aquel proyecto revolucionario que se plantearon Miranda y Sandino; entender que nuestras diferencias sólo nos hacen parte del continente más vivo y rico del planeta, con la gente de colores más diversos, la misma que tiene los sabores y pieles más maravillosas eso nos hace realmente americanos; como dijo Hugo “… desde Alaska hasta la Patagonia, aunque Monroe trató de separarnos y de robarnos el nombre de americanos”.

Es tan importante una fecha como aquel 5 de noviembre que podría compararla hoy con una batalla de Carabobo, Junín o Ayacucho, con el desembarco en la Vela de Coro o la rebelión de José Leonardo, todos piedras en la edificación de nuestra libertad.

Parece mentira que no lo recordemos: la cara de Bush, al ser derrotado, el “No vengan a patotearnos” de Néstor y el grito al unísono del pueblo de Mar de Plata y hasta del Diego al decirle al mundo que ese día colocábamos la piedra fundacional de organismos como el ALBA, la Unasur y la Celac.

Ese día entendí que debíamos promover la diversidad y el respeto, la dignidad y vestir de pueblo o sacar del camino de no lograr lo primero a organismos retrógrados como la moribunda OEA… Por si no lo recuerdan aquel día, nuestro Hugo le gritó al mundo: “¡ALCA al carajo!”

 

Martín Hacthoun- Prensa Latina (Cuba) 

Mar del Plata revivió esta semana la popular derrota del proyecto neoliberal ALCA, con un llamado, además, a consolidar la unidad y la integración de los pueblos de la Patria Grande.

Miles de sindicalistas, militantes de organizaciones populares y líderes gremiales de la región conmemoraron en esa ciudad argentina el descalabro del esquema político mercantilista, Alianza de Libre Comercio para las Américas (ALCA) , que propuso Washington.

Organizado por la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), que lidera Hugo Yaski, el evento incluso revivió el Tren del ALBA, en el que cientos de trabajadores viajaron a Mar del Plata para decirle adiós al ALCA en la Cumbre de los Pueblos el 5 de noviembre de 2005.

En esta ocasión hicieron el recorrido desde la terminal de Constitución, en Buenos Aires, hasta Mar del Plata unos 500 sindicalistas de la CTA, al que se unieron dirigentes de organizaciones populares.

En especial recordaron la convocatoria latinoamericanista que hicieron aquel año los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Néstor Kirchner (Argentina), Luiz Inacio Lula Da Silva (Brasil) y Tabaré Vázquez (Uruguay).

Con la caída del ALCA se comenzó a gestar una refundación de las relaciones regionales en aras de la unidad e integración latinoamericana.

Aquella expresión de unidad de “ALCA Al carajo” dio pie a la posterior creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la Unión de Naciones del Sur (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

“Ese día entendí que debíamos promover la diversidad y el respeto, la dignidad y vestir de pueblo o sacar del camino de no lograr lo primero a organismos retrógrados como la moribunda OEA… Por si no lo recuerdan aquel día, nuestro Hugo le gritó al mundo: ‘¡ALCA al carajo!'” 

La consigna este año fue: “2005: No al ALCA – 2014: NO a los buitres”. Desde la estación ferroviaria en Mar del Plata hubo una marcha hasta el céntrico Teatro Neptuno, sede del acto central de la conmemoración.

Los manifestantes fueron recibidos con música y la proyección del documental “Hugo Chávez y Néstor Carlos Kirchner: Constructores de la unidad de la Patria Grande”, posteriormente el evento se desarrolló en dos paneles.

Un nutrido grupo de dirigentes sindicales de América Latina participó en uno de ellos, entre estos, Manuel Oroño y Jorge Luis Porto, de la Central Nacional de Trabajadores de Uruguay; Raymundo Navarro, director internacional de la Central de Trabajadores de Cuba, y Juneia Martíns, secretaria nacional de la Juventud de la Central Única (CUT) de Trabajadores de Brasil.

También se sumaron Bernardo Rojas, secretario general de la CUT de Paraguay; Erik Campos de la CUT de Chile, y los acompañó el secretario General de la CTA de Provincia de Buenos Aires, Roberto Baradel.

La segunda mesa la conformaron, entre otros, diplomáticos que representan a varios de los gobiernos populares y progresistas de la región, acompañados por el diputado porteño Jorge Taiana, excanciller argentino.

Al cierre del evento, Hugo Yaski señaló que la lucha de los pueblos en 2005 contra el ALCA se manifiesta hoy en la batalla contra los fondos buitre.

El dirigente de la CTA insistió en que se deben “librar muchas batallas y que la unidad de los pueblos es fundamental para detener las aspiraciones imperiales de Washington”.

Otros oradores alertaron sobre los planes divisionistas que impulsa el gobierno norteamericano en la región

 

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