Al margen, por ahora: Naciones Unidas prefiere no definir su posición sobre Venezuela

La ONU no se sumará a ningún grupo de naciones que promuevan iniciativas para resolver la crisis en Venezuela, dijo el lunes el secretario general del organismo, Antonio Guterres, descartando la participación del organismo en la reunión convocada para este viernes por Uruguay y la Unión Europea.

México y Uruguay esperaban que el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas asistiera a la conferencia en Montevideo convocada para promover el diálogo entre el autoproclamado presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, y el mandatario Nicolás Maduro.

«La Secretaría de la ONU ha decidido no ser parte de ninguno de estos grupos para dar credibilidad a nuestra oferta de buenos oficios a las partes para que, a petición suya, puedan ayudar a encontrar una solución política», declaró Guterres a periodistas.

Guaidó cuenta con el respaldo de Estados Unidos, las potencias europeas, entre ellas Alemania, España y Francia, así como Canadá, Australia y una docena de países latinoamericanos para asumir el liderazgo de un gobierno de transición y convocar a nuevas elecciones. Rusia y China, en cambio, mantienen su apoyo a Maduro.

La división mundial sobre la crisis en Venezuela generó un dilema a la ONU y las declaraciones de Guterres sugieren que el organismo internacional se mantendrá al margen por ahora.

México y Uruguay no reconocieron a Guaidó, quien en su condición de presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento), se autoproclamó presidente interino el 23 de enero por considerar «ilegítimo» el segundo mandato de Maduro, iniciado el 10 de enero luego de elecciones cuestionadas como fraudulentas por la oposición.

Este viernes, un grupo de estados latinoamericanos y europeos celebrará la primera reunión de contacto internacional sobre Venezuela en Montevideo. El grupo de contacto incluye a ocho países de la Unión Europea (Alemania, España, Francia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido y Suecia) y cuatro países latinoamericanos (Bolivia, Costa Rica, Ecuador y Uruguay).

Guterres dijo que estaba siguiendo la situación en Venezuela «con mucha preocupación» y que había discutido las diversas iniciativas presentadas con los países involucrados.