Contaminación hídrica

Guatemala 

Asegurar el acceso de agua potable para todas las personas es un inmenso desafío. Esta problemática de poca visibilidad política es una de las más difíciles de resolver en el futuro. Por eso, es necesario que las políticas  del Ministerio estén encaminadas a la limpieza, protección y buena calidad del recurso hídrico para esta generación, pero sobretodo para la que está por venir. 

 Marcela Gereda- El Periódico (Guatemala) 

Guatemala está aumentando su población de una manera tan acelerada que los recursos ya no son suficientes ni de buena calidad. Un amigo lector me escribe contándome que recientemente su hija enfermó gravemente por consumir agua contaminada en Santa Rosa y que dentro de la localidad bastantes niños han corrido la misma suerte.

El agua es un tema en definitiva que ocupa poca visibilidad pública, una problemática olvidada en las universidades, ignorada por los gobiernos quienes no la gestionan a la medida de la emergencia. Hoy en día no existen soluciones de largo plazo para las generaciones venideras. Así el panorama solo parece degradarse y empeorar.

El IARNA señala que el sistema hidrográfico nacional se divide en tres vertientes: Vertiente del Océano Pacífico (22 por ciento del territorio) con 18 cuencas; Vertiente del Mar Caribe (31 por ciento del territorio), con diez cuencas, siendo la principal el río Motagua; y la Vertiente del Golfo de México (47 por ciento del territorio), con 10 cuencas cuyos ríos son los más caudalosos y tributan hacia territorio mexicano. El país cuenta con 23 lagos y lagunas y 119 pequeñas lagunas con un área global de 950 km2, más inmensas reservas en los mantos acuíferos.

Sin embargo, estos sistemas están en un grave peligro que nos acecha a todos. El mismo IARNA demostró que en 2 mil 700 comunidades rurales del país, el 48 por ciento de la población consumía agua contaminada con coliformes fecales. De la misma manera, Plan Internacional señala que Guatemala, sufre una elevada tasa de mortalidad infantil (44/1,000) principalmente debido a diarreas, a enfermedades respiratorias severas y a desnutrición crónica (49 por ciento). La mayoría de estos problemas son causados, directa o indirectamente, por la falta de acceso a agua para consumo humano y del saneamiento básico.

” El agua es un tema en definitiva que ocupa poca visibilidad pública, una problemática olvidada en las universidades, ignorada por los gobiernos quienes no la gestionan a la medida de la emergencia. Hoy en día no existen soluciones de largo plazo para las generaciones venideras “

El ingeniero Raúl Castañeda Galimidi, experto en recursos hídricos, señala que la situación a la que hemos llegado se debe a estrategias lamentables en el pasado que solo buscaron “salir del paso”, usando el agua y los ríos como vehículo para la evacuación inmediata, fácil y barata de las aguas negras y de los desechos industriales y hasta de la basura. El resultado fue que se contaminó durablemente el agua y que se instaló infraestructura que perpetuó esta absurdidad que nos orilla a una catástrofe.

Existen varios sistemas ecológicos para deshacerse de los contaminantes que no utilicen el agua. Estos parecen ser más costosos a corto plazo, pero que en realidad son menos costosos en dinero, salubridad y en vidas humanas a mediano y largo plazo. La negligencia de los gobiernos, de las elites y de las poblaciones rurales sobre el manejo de desechos sólidos y líquidos nos acercan a un precipicio demasiado previsible.

Es un inmenso desafío el de asegurar el acceso de agua potable para todas las personas y para la producción de alimentos, saneando las aguas sucias, protegiendo los sistemas hídricos. Para todo esto, es primordial aumentar el nivel de conciencia de la población. Ello no será posible sin educación y sin una sólida, eficiente plataforma institucional política y financiera.

“También es fundamental que el sector privado tome conciencia de la limitación del recurso. Algunos finqueros e ingenios de azúcar han desviado ríos para irrigar la caña de azúcar, ¿seguiremos dando prioridad a la mala utilización del agua, su beneficio inmediato para unos pocos, y a la hipoteca del futuro?”

Guatemala está aumentando su población a una manera tan acelerada que los recursos se hacen más escasos y de una calidad dudosa. En nuestro país no sabemos cuidar el agua. En las épocas de lluvia, casi nadie acostumbra a acumular el agua que nos cae del cielo, y en tiempo normal a casi nadie le alarma transformar los ríos en canales obscenos de inmundicias.

También es fundamental que el sector privado tome conciencia de la limitación del recurso. Algunos finqueros e ingenios de azúcar han desviado ríos para irrigar la caña de azúcar, ¿seguiremos dando prioridad a la mala utilización del agua, su beneficio inmediato para unos pocos, y a la hipoteca del futuro?

Creo que la alta conciencia del presente puede ser la llave para visibilizar horizontes para aumentar cuerpos de agua más claros, transparentes y mejores. Cualquier político que no tenga un buen plan de manejo de recursos hídricos es un político que no merece la pena, porque el agua es lo más vital, básico e imprescindible para todos y cada uno de nosotros.

Dentro de la larga lista de retos para 2015, las políticas del Ministerio de Medio Ambiente deben estar encaminadas a la limpieza, protección y buena calidad del recurso hídrico para nosotros y para los que vendrán después de nosotros.

 

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