Contra el campesinado, la desinformación

Paraguay 

La agricultura familiar, campesina e indígena se ve debilitada por el poderío de los modelos empresariales agrícolas. Existe una gran desinformación y manipulación sobre su capacidad de producción y su rol en la sociedad. La escasa visibilidad del sector pone a los labriegos en total vulnerabilidad y debido a ello es posible su persecución en el marco de la disputa por la tierra.

E'a

Redacción E’a (Paraguay) 

“Hoy la desinformación está organizada, está organizada para que la sociedad no discuta sobre agricultura campesina e indígena, y no llegue a la gente”, dijo la abogada Milena Pereira Fukuoka. Está organizada como para que si las familias son fumigadas y mueren, no se sepa, y que las familias en general en Paraguay lo único que escuchen sea que la Expo es la fiesta del país, que los sojeros no pueden pagar más tributo porque sino el país se funde, que ellos son el sostén del país. “Es un juego perverso, es la manipulación de los sentidos en base a la mentira, que debe ser combatida”, señaló.

Pereira Fukuoka, especialista en derechos humanos, fue una de las disertantes del Seminario Internacional y Feria de Semillas realizado el pasado fin de semana en Coronel Oviedo. En diálogo con el Centro de Producción Radiofónica Ñane Ñe’ê-Beto Centurión, explicó porqué el empresariado agrícola tiene tanto poder actualmente en el país. Cuáles son los factores que han posibilitado esto, y también porqué las familias campesinas e indígenas, sobre todo los productores de alimentos, se encuentran en una situación tan precaria.

Pereira dijo que se trata de desmontar la idea de que existe un problema de viabilidad en la agricultura campesina e indígena, que tienen problemas de producción, que no es sustentable, que cuesta muy caro, que requiere de mucho trabajo y no cuenta con mercados y que por eso “fracasa”. Y supuestamente en cambio el modelo empresarial- neoliberal, es un modelo exitoso. En realidad el agronegocio no es un modelo exitoso porque si y tampoco la agricultura campesina e indígena tiene un problema de debilidad intrínseca, aseguró la especialista en el tema.

“La agricultura campesina e indígena ha demostrado, desde hace siglos, que es el sector que alimenta al país y aun hoy, en las peores condiciones, ha sido ubicada y posicionada en situación de extrema debilidad y vulnerabilidad”

Significó que la agricultura campesina e indígena ha demostrado, desde hace siglos, que es el sector que alimenta al país y aun hoy, en las peores condiciones, ha sido ubicada y posicionada en situación de extrema debilidad y vulnerabilidad, en las que las políticas del Estado la han ubicado.

 Pese al avance de un modelo empresarial que viene arrasando y agrediendo con mucho más fuerza en las últimas décadas, aun así hoy los campesinos e indígenas son las que producen la mayor cantidad de alimentos para el consumo de las familias en general, pese a tener todo en contra, indicó.

Según Pereira, la agricultura campesina e indígena no es débil, es una agricultura sumamente potente porque son insumos producidos por las propias familias y asociaciones entre personas y familias.

 En cambio, todas las condiciones favorables al gran empresariado agrícola extrativista, soja y carne, es apoyado por el Estado para favorecer ese modelo de acumulación empresarial. Hoy prácticamente no cumple ninguna de las funciones para las cuales existe. Para qué existe el Estado, se preguntó Pereira al tiempo de significar que el Estado en primer lugar existe para garantizar los derechos de las personas, para proteger que otros no violen sus derechos. Hoy el Estado está totalmente ausente, no controla el mercado, no controla condiciones de trabajo, no controla la situación ambiental del país, recauda solamente de los que menos tienen, no recauda de los que más están ganando de manera exponencial cual es el sector del agronegocio, dijo la abogada.

 La profesional puntualizó que esta situación, solamente puede sostenerse en base a una profunda desinformación.

 Finalmente Pereira Fukuoka aseguró que pese a esta avanzada, los movimientos campesinos -indígenas, son lejos un modelo para el resto de la sociedad porque se movilizan, discuten, presentan propuestas. Un proyecto de poder de popular que plante la democratización del país.

 

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