Alarma por la militarización de las políticas de seguridad en el continente

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió un aumento en “la militarización de la seguridad pública” de la región, algo que trae como consecuencia mayores índices de violencia y violaciones a los derechos humanos como las ejecuciones extrajudiciales, los casos de gatillo fácil, las desapariciones forzadas y la tortura. Desde el organismo remarcaron que esta política de mayor represión fracasa a su vez en el objetivo de bajar los índices de criminalidad.

Desde el organismo explicaron que el endurecimiento de las políticas de seguridad se da en un contexto de “guerra interna” contra el narcotráfico, el terrorismo u otra de las denominadas “nuevas amenazas” en donde los Estados avanzan con políticas duras y propuestas de militarización. Estas doctrinas “promueven políticas antiderechos y de impunidad”.

«Estamos frente a un regreso de la doctrina de la seguridad nacional en la región”, aseguró Paulo Abrão, secretario ejecutivo dela CIDH.

En Argentina, el gobierno acaba de oficializar un nuevo reglamento que flexibiliza el uso de las armas de fuego que hasta les permite a los agentes de seguridad disparar por la espalda y sin dar la voz de alto.

Otro de los comisionados de la CIDH, Luis Ernesto VargasSilva, remarcó que estas doctrinas de seguridad generan actitudes como “primero dispare y después averigüe”, como ocurre en los casos de gatillo fácil. “Hay mandatarios regionales que creen que el escenario en el que ocurren las operaciones militares es campo abierto para que ellos lleven a cabo el cumplimiento de determinadas órdenes. Primero dispare y después averigüe, primero dispare y después pregunte. Y eso es sumamente grave”, remarcó.

Por su parte, la comisionada Antonia Urrejola planteó que el desafío no es únicamente trabajar con los Estados sino también con la sociedad que espera respuestas a las demandas de seguridad en la región. La Comisión se comprometió a mantener este tema como “objeto de agenda permanente” y atrabajar en un plan concreto de actuación para enfrentarlo de manera sistemática.

De la audiencia participaron organizaciones de 11 países:Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala,Honduras, México, Perú y Venezuela. Además de la tendencia general se puso de ejemplo la intervención militar en Río de Janeiro, la propuesta de crear una Guardia Nacional en México, la militarización de la frontera entre Estados Unidos y México y los impactos de la militarización en Honduras.