Abuelas de Plaza de Mayo recuperaron a la nieta 129: «Su papá y sus hermanos la esperan para abrazarla»

Con “enorme felicidad”, las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron la aparición de la nieta 129, una mujer que fue separada de su familia durante la última dictadura militar y que ahora va a poder conocer a su padre y hermanos. La nieta, que vive en España, es hija de Carlos Alberto Solsona y Norma Síntora. Su madre fue secuestrada cuando estaba embarazada de ella, cursando el octavo mes de embarazo.

“Esta vez se trata de una nieta cuyo papá sobrevivió a la dictadura, y tiene hermanos”, celebraron desde la organización de derechos humanos. Carlos estuvo presente en la conferencia en la que contaron su historia, la de su hija y la de su esposa. “Su papá Carlos, sus hermanos Marcos y Martín y sus sobrinos la esperan para abrazarla y reconstruir más de 40 años de historia arrebatados por el terrorismo de Estado”, relató emocionada en una conferencia de prensa la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

La identidad de la nueva nieta fue confirmada ayer por el juez federal Sergio Torres, gracias a los datos genéticos aportados por su padre, sus hermanos y sus abuelos maternos. Sus padres militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). “A Norma la llamaban la morocha, Raquel, Marta o La Turca”, puntualizó la titular de la Asociación.

Norma fue secuestrada mientras se alojaba en la casa de dos compañeros de militancia, Isolina Beatriz Rocchi y Rubén Castro, en el partido de Moreno. Los tres continúan desaparecidos. Por entonces, Carlos y Norma habían decidido dejar a Marcos, su hijo mayor, al cuidado de sus abuelos maternos por los riesgos que estaban corriendo y empezaron a pensar en el exilio.

“Al momento del secuestro, Carlos Alberto se encontraba fuera del país y luego debió exiliarse. La familia Solsona-Síntora pretendía escapar de la dictadura y reencontrarse en España: Norma con Marcos y su bebé –a quien pensaban llamar Pablo, si era varón, o Soledad, si era mujer–, y Carlos, ya fuera de Argentina”, reconstruyeron en el comunicado oficial.

La partida apócrifa de la nieta restituida, que dio curso a los estudios genéticos, fue firmada por un médico de la Policía Federal. Las sospechas indican que podría haber nacido en el Centro Clandestino de Detención de Campo de Mayo.