Aborto en la región: la CorteIDH le marcó la cancha a los Estados y condenó a El Salvador por un caso puntual

En El Salvador abortar está prohibido. Más que prohibido: cualquier urgencia obstétrica, parto prematuro o aborto espontáneo te convierte en sospechosa de haber incurrido en un delito que la justicia salvadoreña castiga con penas de hasta 30 años de prisión. El dato no es nuevo, las mujeres fueron criminalizadas, empujadas a la clandestinidad total o directamente condenadas a muerte -porque incluso si una embarazada corre riesgo de vida tampoco puede interrumpir el embarazo- luego de los acuerdos de paz de los 90. Esta “paradoja de la paz”, como me va a explicar más adelante Sara García, de la Agrupación ciudadana por la despenalización del aborto, se firmó sobre los cuerpos de las mujeres quienes debieron pagar con su vida el costo de la regresión a la prohibición total del aborto. 

Les cuento esto, aunque no sea ninguna novedad, porque la Corte Interamericana de Derechos Humanos acaba de condenar al estado de El Salvador, en un fallo histórico, por violar la libertad personal, las garantías judiciales, la igualdad ante la ley, el derecho a la vida y a la integridad personal y el derecho a la salud de Manuela. Es la primera vez que la CorteIDH se pronuncia sobre un caso relacionado a una emergencia obstétrica.

Quién era Manuela 

Manuela era una mujer pobre, que vivía en una zona rural y no sabía leer ni escribir. En febrero de 2008, cuando cursaba el tercer trimestre de su embarazo, sufrió una emergencia obstétrica que la dejó inconsciente y con una hemorragia gravísima. En el hospital, los médicos la acusaron de intentar practicarse un aborto, retardaron la atención y llamaron a la policía. 

Seis meses más tarde, mediante un proceso judicial exprés, Manuela fue condenada a 30 años de prisión por homicidio agravado. En 2010, murió privada de su libertad producto de un cáncer linfático, que no le había sido diagnosticado a tiempo y que habría sido la causa de su emergencia obstétrica. Manuela murió esposada a una camilla. 

Por qué es tan importante este fallo

El caso de Manuela es el primero en llegar a la Corte IDH, pero no es el único ejemplo en El Salvador. Actualmente, hay al menos unas 20 mujeres que continúan privadas de su libertad, acusadas de homicidio, cuando en realidad sufrieron diferentes tipos de emergencias obstétricas. El fallo podría significar una bisagra en todos estos casos y convertirse en un faro para el resto de países de la región que mantienen legislaciones restrictivas con respecto al aborto.

“Entre el 2000 y 2019, unas 181 mujeres fueron investigadas y procesadas por situaciones de violencias obstétricas. La criminalización, sin embargo, es mayor sobre algunos cuerpos: ocurre más con las mujeres pobres y las que viven en zonas rurales. Se trata de una violación sistemática de los derechos humanos; se viola el derecho a la salud, el derecho a la vida y el derecho al debido proceso”, me cuenta Sara sobre la importancia de este fallo condenatorio.

>>Si tenés un segundo, por favor escuchá el mensaje que me mandó Sara. Nos habla a nosotras, a las mujeres del resto de Latinoamérica, para que sumemos nuestra voz a su reclamo. A veces tener la posibilidad de levantar la voz, también es un privilegio.

Cuál es la situación en la región

En 2018, las argentinas vivimos un momento histórico. El debate por el aborto legal se instaló por primera vez en el Congreso y la marea verde se apropió de las calles. El debate sin precedentes estuvo acompañado por un clima de época inolvidable para muchas: la lucha por el aborto nos hermanó a cientos de miles -madres, hijas, abuelas, compañeras de trabajo, mujeres de hasta diferentes espacios políticos- que nos encontramos en un mismo grito colectivo. 

Y ese grito también cruzó las fronteras y los pañuelos comenzaron a agitarse en otros países de la región. La discusión por el aborto legal o al menos la despenalización llegó a diferentes instancias. 

Si bien el estatus legal del aborto varía según cada país se podría esquematizar de la siguiente forma: en verde los países que cuentan con aborto legal, o sea la interrupción voluntaria del embarazo (en México son sólo 6 estados). En rojo, aquellos donde la práctica está absolutamente prohibida, incluso por causales. En el medio, los países que cuentan con despenalización por causales (riesgo de vida para la madre, embarazo producto de una violación e inviabilidad del feto son las más comunes).

“Manuela era inocente, el Estado salvadoreño le falló”, no pararon de decir estos últimos años las organizaciones de mujeres de El Salvador que se pusieron al hombro la campaña para visibilizar el caso de Manuela y llevarlo ante una corte internacional. El fallo les dio la razón y trajo aunque sea una reparación simbólica para la familia de Manuela. Ahora resta esperar que la decisión de la CorteIDH se traduzca también en avances en materia legislativa, para que ninguna otra mujer en la región vaya presa jamás por una emergencia obstétrica ni por practicarse un aborto. 

>>Te dejo el fallo de la CorteIDH por si te interesa (o el resumen de la sentencia).

Nos encontramos en el próximo envío, gracias por leer hasta acá!