El último tramo

Uruguay 

Hoy culminan las extensas campañas electorales en el país. La presidenta del Frente Amplio asegura que las diferencias entre ellos y el Partido Nacional están bien marcadas y que los uruguayos volverán a darle su voto al candidato Tabaré Vázquez. La mayoría ya eligió en octubre un gobierno progresista con una concepción social integradora y lo hará de nuevo el domingo. 

Mónica Xavier, Presidenta del Frente Amplio

Mónica Xavier- La República (Uruguay) 

El próximo domingo elegimos presidente, y esa es una decisión trascendente para el futuro de nuestro país. El próximo domingo se elige entre dos formas de gobernar, y allí sabremos cuál es la que, libremente,el pueblo uruguayo decide apoyar.

A lo largo de estos meses de campaña electoral todas las fuerzas políticas hemos expuesto a la ciudadanía los distintos Planes de Gobierno. Las diferencias son notorias. Más allá de los esfuerzos de eclipsarlas de algunos políticos, a los que se suman formadores de opinión que siguen esa línea ideológica en la que profesan aquello de que “todos los políticos son iguales”. Nada más alejado de la realidad.En este país están bien claras las formas de gobernar de los progresistas y la de los partidos tradicionales.Y los resultados también están claros.

Avances

En esta década de gobierno progresista los indicadores sociales -el reflejo de las condiciones de vida de las personas- muestran avances extraordinarios. Quedó demostrado que esto no es un eslogan de campaña. Es la realidad. Y es ésta la valoración que ha hecho la ciudadanía en las elecciones de octubre. Y es el reconocimiento que a nivel internacional ha cosechado nuestro país en estos diez años: somos el país que mejor distribuye en la región, y recuperamos el grado inversor. Sumamos diez años de crecimiento e inclusión.

En esta década ha quedado demostrado que la acción progresista tiene su principal fundamento en una concepción social integradora. Esto significa que la justicia social y el desarrollo humano (al servicio del cual deben estarsiempre las lógicas económicas en la izquierda), están siendo alcanzadas con políticas enfocadas en la gente. A través de la convergencia de la acción política, de las organizaciones sociales, de los sindicatos y del involucramiento ciudadano.

En esta década, hemos avanzado en la descentralización como motor de desarrollo justo en todo el país. La participación ciudadana se constituye en el mecanismo fundamental para que las políticas públicas lleguen a la gente. Se genera cercanía a través de instituciones locales representativas y cada vez más potentes. Se desarrolla en un marco político-legal flexible que permite a los gobiernos locales y a los ciudadanos proponer nuevos mecanismos de participación, nuevas competencias, nuevos instrumentos de gestión y de planificación.

” En esta década de gobierno progresista los indicadores sociales -el reflejo de las condiciones de vida de las personas- muestran avances extraordinarios. Quedó demostrado que esto no es un eslogan de campaña. Es la realidad. Y es ésta la valoración que ha hecho la ciudadanía en las elecciones de octubre “

En esta década demostramos, con hechos la capacidad de articular (respetando diferencias y roles), y logramos evidenciar que solamente juntos, integrando y no excluyendo, podremos seguir conquistando más derechos y ampliando oportunidades. Éste es el significado de libertad para los progresistas, y es desde allí que desarrollamos economía social.

En esta década y con este marco, hemos abierto y ampliado los mecanismos de acceso a la información. Ello responde a una forma de concebir la política, y el gobierno. Así se conforma el diálogo con una ciudadanía cada vez más participativa, y consciente de sus derechos. Es parte de las condiciones en desarrollo para tener una democracia de mayor calidad. En este espíritu se inscribe la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

En esta década expandimos los derechos. Ahora, la protección de los derechos no es solamente asegurada a través de mecanismos internos. Ahora, Uruguay cumple rigurosamente con todos los informes de derechos humanos que a 2005 llevaban más de una década de retraso. Anteriores gobiernos ratificaban tratados y convenciones que luego no eran debidamente informados ni se garantizaba que fueran llevados a la práctica.

Avances y miopía opositora

La oposición optó por el borrón de su pasado, y la crítica permanente a la gestión progresista. Dos graves errores. Para ellos todo lo avanzado es gracias a un mágico  viento de cola. Todo lo avanzado en esta década lo resuelven con la explicación que proviene de ese fenómeno natural invisible.Ninguna construcción es posible desde la negación. Ninguna fuerza política tiene derecho a ignorar la historia. Ningún candidato a presidente debería hacer de cuenta que nunca pasó nada y que todo empieza hoy. Es falaz. Ningún proyecto tiene viabilidad si no tiene la humildad para aprenderde sus propios errores. Ninguna construcción mediática puede ser más fuerte que la fuerza de los hechos, ni es capaz de sustituir procesos políticos consistentes.

Elección de futuro

Vamos a seguir trabajando para que haya más integración y más oportunidades. Para que cada vez se beneficie a más gente hacen falta instituciones sociales, educativas, fiscales y financieras que funcionen cada vez mejor. En este sentido hemos avanzado a un ritmo muy intenso en estos diez años. Vivimos en un país distinto y mejor a aquél de una década atrás. Hemos sido capaces de aprovechar condiciones favorables y pelear a brazo partido contra condiciones que en este mismo período también nos han jugado en contra.

A la ciudadanía se la respeta, por ello nuestra fuerza política propone un candidato confiable y experimentado, un programa desafiante y un proyecto sustentable. No hay otra forma más justa de renovar o limitar la confianza hacia los gobernantesque a través de la evaluación ciudadana de lo realizado y valorando la cabal certeza de lo que se proyecta. Desde esa evaluación es que la democracia se expresa en su dimensión más justa y poderosa.

En la elección del próximo domingo quedará definido qué futuro eligen los uruguayos. Nosotros proponemos un Uruguay que continúe creciendo y distribuyendo. Un Uruguay que siga incrementando las posibilidades de estudio, de trabajo, de emprendedurismo. Un Uruguay en el que los jóvenes puedan continuar proyectando su futuro con esperanzas. Un Uruguay que siga impulsando y protegiendo a su gente, y que nunca más la expulse ni la excluya.

Nuestra fuerza política ofrece un país para todos.

 

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